Ganar Ganar

¿Qué pasa en Torreón?

Fernando Royo

Estos últimos meses la situación en Torreón se ha agravado aún más, ahora sí que estamos abandonados de la mano de Dios. Todo es un desastre, especialmente en el gobierno municipal donde parece que a nadie le importa ya lo que sucede, vamos están más preocupados por ponerle piedritas y piedrotas al próximo gobierno, que en tratar de hacer algo con sus propias piedras.

La ciudad es un muladar, solo hay que caminar sus calles para corroborar esta afirmación, el vacío de poder que existe es impresionante, a nadie le importa nada, no hay planes, no hay seguimiento de nada.

Los “seudo” funcionarios callan, o le echan la culpa al que pueden con el característico, yo no fui, fue el de atrás, o como Fox, ¿y porque yo? Ya lo que quieren es que el año de Hidalgo, se acabe, pues incluso dicen que ya no hay nada que llevarse.

Las calles aparte de cochinas, son caminos minados. Acusan a la lluvia, cuando la lluvia lo único hizo, fue destapar la cloaca de corrupción que hay en la pavimentación. Compactaciones al aventón, pavimentos de mala calidad y no del grosor contratado, si el trabajo estuviera bien hecho, las lluvias no dañarían las calles, pero como dice el dicho popular, si no hay obra, no sobra.

Los fastuosos proyectos que cacarearon, acabaron siendo una simulación, el Paseo Morelos no es más que una cantina mal hecha, los comerciantes de tan famosa avenida, tuvieron que soportar las interminables obras y sus retrasos, siempre con la promesa que una vez en operación todo se iba a quedar en el olvido, pues no fue así y aparte la “futurista” visión de los gobernantes, no incluyeron las trajineras, por aquello de las inundaciones.

El Teleférico obra insignia, sigue abandonado con todo y sus recursos etiquetados

¿Qué decir del famoso Metrobus, si, ese que iba a cambiar la forma de transportarse en Torreón, otro elefante blanco que sigue causando muchísimos dolores de cabeza a la ciudadanía, esto por la falta de planeación, por lentitud de las obras, y por el desinterés de sus constructores, que por la forma de trabajar, supongo han de tener muchas cuentas por cobrar.

Qué pena, nuestros gobernantes se quedaron chiquitos, muy chiquitos ¿y así quieren seguir gobernando?


feroyo@hotmail.com

OPINIONES MÁS VISTAS