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Ya no hay autos del futuro

Fernando Santillanes

Cada año en la ciudad que históricamente ha sido la cuna de la industria automotriz de EU se lleva a cabo Naias, el auto show de Detroit, donde grandes marcas presentan los vehículos que veremos en las calles del mundo, pero también los conceptos de lo que se espera algún día sea la realidad de los automóviles.

Esta vez no solo conocí el show floor de Naias sino un lugar, creo, más especial: el Heritage Center, de General Motors, que tiene una colección de más de 165 automóviles en un gran hangar y cientos más guardados en bodegas especiales que conservan la historia del automóvil.

Al estar ahí pude ver autos concepto como el Firebird II, que en 1959 hizo soñar a los amantes de los coches con vehículos conectados a centrales que les daban indicaciones para llegar a su destino, sistemas que eliminaban la necesidad de la conducción humana, es decir, autonomía del manejo y, por supuesto, distintos servicios como un pequeño refrigerador o cafetera para disfrutar del viaje.

Han pasado 60 años de esa idea y hoy casi todo eso es posible, no como algo de ciencia ficción sino como una realidad que circula por las calles de muchas ciudades en el mundo.

Y es que en los últimos años el avance tecnológico ha sido tan veloz que ha permitido que los conceptos tecnológicos se hagan realidad en periodos mucho más cortos y por eso es que cada en CES, en cada auto show en Detroit o en cualquier parte del mundo, se presentan innovaciones que en muy poco tiempo pasan de la ciencia ficción al producto final en las tiendas.

Por ejemplo, Nissan develó el IMS, un vehículo eléctrico y autónomo que puede viajar hasta 600 kilómetros con una sola carga y un diseño en interiores con tres asientos para que en determinados momentos los pasajeros puedan convivir entre ellos.

Hasta hace algunos años parecía algo futurista, pero hoy lo veo más como un modelo que llegará a las carreteras en unos años e incluso que podré probar.

¿Vehículos conectados a internet todo el tiempo? Realidad que con servicios y tecnologías como las de OnStar de GM permiten no solo hablar con alguien que nos dé indicaciones para llegar a un destino y tener wifi a bordo para todos los pasajeros, sino que también puede atender emergencias médicas por un accidente de forma automática al llamar a estos servicios en el momento del suceso, lo que en los últimos años ha salvado miles de vidas.

Incluso el gasto de datos es ya tan elevado que GM OnStar logró alianzas con compañías como Telefónica Movistar para que, por ejemplo, México ofrezca paquetes con datos ilimitados en los vehículos.

Así que si bien el auto show de Detroit aún pretende mostrar el futuro de la industria automotriz, lo cierto es que cada año es mucho más difícil hacerlo porque el futuro nos ha alcanzado, lo que antes nos sorprendía como algo impresionante y que sería difícil de convertirse en un producto comercial final hoy es solo el anticipo de las tecnologías que en muy pocos años podremos disfrutar.

Bienvenidos al futuro.

fernando.santillanes@milenio.com
Twitter: @santillanes

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