Columna de Gabriel Torres Espinoza

Carlos Romero Deschamps, ¿el padre del "huachicol"?

Gabriel Torres Espinoza

Los diarios Reforma, El Norte y Mural publicaron ayer una investigación especial: “La historia siniestra de Romero Deschamps”. Se trata de datos consignados en 256 fojas de un expediente que fue elaborado por la otrora Dirección Federal de Seguridad (DFS). En la investigación publicada se consignan: la corrupción y el terror; [el] chantaje, desfalcos y venta de plazas [en Pemex]; [la trayectoría de] golpeador, hasta de curas; el manto de impunidad [que lo protegió]; y [por qué es] el padre del huachicol. La DFS comenzó a observar a este personaje desde 1977.

No se puede entender el entramado de complicidades para el robo de combustibles sin aludir al acaudalado, poderoso y agresivo líder sindical. Sobre él pesan múltiples denuncias e investigaciones deliberadamente inconclusas por venta de plazas, fraudes múltiples a la paraestatal, al gremio petrolero, enriquecimiento ilícito, agresiones físicas, secuestros a sus adversarios, desvío de recursos para campañas políticas [el más escandaloso el del ‘Pemexgate’, en el año 2000, por el que Deschamps quedó sujeto a proceso penal por el desvío de mil 500 millones de pesos de Pemex a la campaña de Francisco Labastida Ochoa]; y, recientemente, múltiples señalamientos por tráfico y robo de combustible de Pemex.

Pero, aún, el robo de combustible NO es delito grave en México. Tal vez eso explica por qué el gobierno federal no ha anunciado cargos contra el líder petrolero, hasta ahora. López Obrador ha dicho que Pemex estaba secuestrada por “bandoleros, por una pandilla de rufianes”, “gente sin escrúpulos morales”, que a decir del jefe de Estado, han robado por tres sexenios los combustibles a Petróleos Mexicanos. Se sabe ahora que “se invadió el derecho de vía de los ductos y se instalaron almacenes y bodegas de combustible robado]”. Todo esto con el conocimiento técnico y la colaboración de una red de empleados sindicalizados de Pemex que se aliaron con el crimen organizado para construir uno de los saqueos multimillonarios más escandalosos de México. El presidente de la República anunció que “no protegemos sindicatos, no protegemos a líderes sindicales… y si existen investigaciones en contra de dirigentes sindicales (estas) siguen su curso, no se van a detener”. La reacción del líder del Sindicato Petrolero fue solicitar un amparo de la justicia federal contra la posible acción de todos los jueces federales de la Ciudad de México, la Policía Federal, la Agencia de Investigación Criminal y la Policía Federal Ministerial, orden de comparecencia o citatorio. Imposible imaginar toda esta red de corrupción sin la figura central de Carlos Romero Deschamps. De cara a este enorme sacrificio que hace la población en apoyo al presidente [por la escases de combustible], resulta indispensable preguntarse, ¿hasta cuándo seguirá impune Romero Deschamps?

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