La Mirilla

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Germán Zepeda

Estamos a un mes del primer año de la tragedia, del sismo que sacudió a México y desde luego a nuestros municipios en el Estado de México. Desde ese día son escasos los llamados ‘memes’ o estos chistes en redes sociales difundidos cada que ocurre un movimiento telúrico, porque seguimos con temor, temor que créame crecerá de aquí al 19 de septiembre próximo. La razón es simple; hace un año pasó por la mente de muchos, a manera de broma, esa diminuta probabilidad de que volviera a cimbrarse la tierra… y ocurrió.


Hoy la madurez es diferente antes estos eventos y nuestra nostalgia perdura. Mañana que inicia un nuevo ciclo escolar será distinto para miles de estudiantes, aquellos que acumulan nuevas emociones porque por primera vez entrarán a un kínder, una primaria o secundaria, desafortunadamente no verán una escuela en forma, pues las cicatrices siguen porque como tal no hay reconstrucción.

El Estado de México tiene problemas graves en algunos planteles donde no quedó ni el polvo, otros no pueden ser utilizados. Veamos la cifras: en total se reportaron al Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa, dependiente de la SEP, 5 mil 618 escuelas con daños. De éstos, un total de 2 mil 476 planteles están catalogados con daños de moderados a severos, esto representa 44 %. Otras 2 mil 125 escuelas fueron reportadas con daños menores, muchas funcionan así.

¿Qué se ha reconstruido? A ciencia cierta no se sabe, la única cifra que ha aportado el gobierno estatal es que resta por reconstruir 30 por 

ciento, pero ¿de qué planteles hablamos? Seguramente de los que no quedó nada. Sabemos que fue un episodio complicado y más porque el gobernador Alfredo Del Mazo apenas estaba acomodando sus piezas cuando se estremeció, literal, todo palacio en la calle de Lerdo. Se sabe que los recursos le fueron insuficientes y que por ello solicitó un crédito para estos fines, pero que además incluía la reconstrucción de viviendas. 

La situación es clara: no hay mucho avance en esta materia.

El episodio es complicado para cualquier autoridad, pero creo que le ha faltado a este gobierno ser más contundente en momentos así y quizá un poco de mayor seriedad. No concibo por ejemplo que el Secretario de Educación que llevaba todo este asunto, Juan Jaffet Millán Márquez, haya ‘botado’ el tema a tan solo 4 meses de iniciada la administración para figurar como candidato a diputado local por la vía plurinominal. 

Hoy en su lugar está Alejandro Fernández Campillo, quien era el Secretario de Obra Pública, no dudo de su experiencia, pero inició con 4 meses menos de experiencia en el tema de la reconstrucción de escuelas por el sismo.

Espero que al menos este lunes, con el inicio del ciclo escolar, las autoridades den un buen anuncio en la materia, una buena noticia entre todo lo malo que ya sucedió. Se me ocurre quizá que el ciclo inicie de forma oficial en una escuela que será reconstruida o la que ya esté lista después de meses de reparación, sería un buen mensaje para los estudiantes y maestros. Ojalá que el este nuevo ciclo escolar no tenga contratiempos pues el que terminó fue tambaleante, ojalá que inicie con el pie derecho, ¡ah! y sin acentos de más en el pizarrón como en las nuevas patrullas.

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