Sobre héroes y hazañas

Una vida por el futbol

Gilberto Prado Galán

El otro día, de manera azarosa, encontré la película Una vida por el futbol, la difícil y apasionada existencia de Kurt Landauer, el presidente judío del club alemán más famoso del mundo, el FC Bayern Múnich, quien estuvo al frente del equipo justo en los días precedentes al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Al ver la cinta pensé en aquella frase explicada por El Principito en el libro clásico de Antoine de Saint-Exupéry: “amar es confiar la vida y el alma”. Y eso fue lo que hizo Kurt Landauer, quien padeció el rigor del Campo de Concentración de Dachau y quien, además, sufrió las penalidades del exilio: tuvo que huir a Suiza y esperar el término de la refriega. Cuando vuelve a su país, encuentra el equipo, el estadio y el entorno del Bayern Múnich literalmente destrozados, destruidos; y entonces emprende una tan ardua como inteligente y fervorosa labor de reconstrucción. Una labor hercúlea que le priva de sus principales afectos y que le impele a confiar una vez más la vida y el alma por lo que más ama en el mundo. Es evidente que el título es indicativo y es también evidente que habría que anteponerle al sustantivo vida la palabra apasionada. Kurt Landauer fue dueño de una voluntad indomable. Y uno se emociona en extremo al ver cómo sortea los obstáculos en pro de su amado equipo.

Kurt Landauer desapareció de la faz terrena en diciembre de 1961 en la ciudad de Múnich. Había resucitado a uno de los principales clubes del mundo del futbol, al FC Bayern Múnich.

gilpradogalan@gmail.com


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