Sus precandidatos quieren debatir

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  • Joaquín López-Dóriga

Ciudad de México /

La urgencia va contra lo importante.

Florestán

El lunes, Marcelo Ebrard planteó que los precandidatos de Morena participaran en debates públicos y dejaran sus cargos en febrero.

Al día siguiente, martes, Claudia Sheinbaum aceptó su propuesta, pero no dejar el cargo. El miércoles, López Obrador también respaldó la iniciativa de Ebrard, sí a los debates, y al mediodía Adán Augusto López Hernández me dijo que estaba puesto, pero, al igual que la jefa de Gobierno, dijo no a la renuncia inmediata, por la grave responsabilidad que como secretario de Gobernación tiene con el Presidente de la República como garante de la gobernabilidad del país, operador de sus políticas y coordinador de su gabinete. Y ayer Ricardo Monreal se sumó al proyecto.

El zacatecano me dijo: estoy de acuerdo en los debates, aunque prefiero las primarias. Pero esto se acerca, no lo descalifico, es una buena propuesta y espero que todos acepten y empecemos a partir de enero. Ayudaría al partido internamente el que todos conozcan lo que pensamos y proponemos en diversas materias, en algunas de las dificultades y problemas que tenemos.

Así, llegamos a un primer consenso público en la sucesión presidencial de Morena, en la que los precandidatos señalados por López Obrador alcanzan un punto de acuerdo, a partir de la propuesta de Ebrard, sí a los debates entre los aspirantes, encuentro que será inédito en la izquierda mexicana.

El único referente fue en septiembre de 2005, cuando en Televisa conduje un debate entre los precandidatos panistas Felipe Calderón, Santiago Creel, el favorito de Vicente Fox, y Alberto Cárdenas, debate que inclinó la tendencia a favor del primero, que ganaría la candidatura y la Presidencia de la República en 2006.

Hay, pues, un antecedente.

RETALES

1. PLAZO. En enero, Morena tiene que fijar tiempos y reglas del proceso que llevará a sus precandidatos a la encuesta de septiembre, de la que saldrá su candidato presidencial. Y no hay más que tres: Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López Hernández y Marcelo Ebrard;

2. LLAMADA. El Presidente reveló que Pedro Castillo le llamó tras disolver el Congreso y decretar un gobierno de emergencia, para que lo asilara en la embajada de México en Lima. Que le dijo a Marcelo Ebrard que le abrieran las puertas, pero que no llegó porque fue detenido en el camino. El embajador en Perú, Pablo Monroy, lo visitó ayer y determinó que no le habían violados sus derechos humanos; y

3. PLAZOS. El titular de la SICT, Jorge Nuño, dijo a los diputados que recuperará en seis meses la categoría uno en materia aeronáutica que el gobierno de Estados Unidos quitó a México en mayo de 2021. Entonces dijeron que en cinco meses. Ahora resulta que será en dos años, y a ver, lo que documenta el desorden en las políticas aeronáuticas del gobierno de la 4T.

Nos vemos el martes, pero en privado

Joaquín López-Dóriga

lopezdoriga@milenio.com

@lopezdoriga

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