Radio Pasillo

Lo que exhibió el béisbol

José Juan Vázquez

Finalmente terminó la novela del béisbol en la Comarca Lagunera, con el anunció de la Liga Mexicana acerca de que la franquicia quedó en manos de Francisco Javier Orozco Marín, un empresario originario de nuestra región pero asentado en la ciudad de Saltillo. 


Esto terminó con la historia, breve pero tormentosa, de los Hermanos Arellano Hernández, quienes desde antes de aparecer como propietarios del equipo fueron poco claros y dieron muestras de no tener mucho interés de estar por estas tierras. 


No se puede hacer a un lado que sus preferencias políticas tuvieron mucho que ver en que en el último año el equipo Algodoneros anduviera por la calle de la amargura, y que, para este 2019 hayan pedido suspender actividades para la novena guinda. 


El extraño proceder de Juan José y Erick se agudizó tras dejar pasar, al menos, tres ofertas para vender la franquicia. Los tres interesados coincidieron en señalar que el precio del equipo algodonero era alto, como si se tratara de no vender. 


Lo que salvó a nuestra región de no tener béisbol fue la orden presidencial de reactivar las plazas de Liga Mexicana que iban a estar en suspensión. De un plan anunciado de 12 equipos para este año, ahora la temporada será de 18 plazas. 


Más allá del choteado discurso de la importancia de que la Comarca Lagunera cuente con tres equipos profesionales; este asunto debe ponernos a reflexionar como aficionados y prensa, que tan cerca o lejos estamos de dejar de ser rentables para la industria del entretenimiento. 


Los hermanos Arellano Hernández no se la pensaron dos veces para borrar el béisbol de la Laguna sin mayor oposición, excepto de aquellas personas que son muy allegadas al Rey de los Deportes. 


De no haber sido por las órdenes emanadas de Palacio Federal, Juan José y Erick habrían mandado la franquicia a otro lado en el futuro cercano, porque el entramado comercial y político no les favorecía. 


Cualquier solución en la que estuviera involucrado que se jugara en el estadio Revolución era una buena solución, por lo que el aficionado a los Algodoneros deberá estar consciente de que este rescate no dará resultados deportivos en el corto plazo y que, todos, debemos hacer sacrificios para evitar que se repitan los eventos de los últimos dos años. 

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