Dato duro

¿Matrimonio en puerta?

Juan Carlos López Aceves

Rumbo al domingo 2 de junio de 2019, en que renovaremos total o parcialmente la integración política del Congreso del Estado, le propongo seguir analizando la ecuación legislativa que impacta directamente en la gobernanza de Tamaulipas, a partir de un conjunto de variables que definirán el resultado.
1.- Hace dos años, una locomotora de 614 mil votos de potencia otorgó al PAN la victoria en 16 de los 22 distritos electorales y el control del Congreso local, al obtener 20 de los 36 diputados. Elección en la que el PRI ganó cinco diputados y en coalición con Nueva Alianza uno más. Morena obtuvo 57 mil votos.
2.- El PAN sale como el partido ganador de la elección de ayuntamientos 2018, con un récord de 31 municipios a su favor, entre los que se encuentran aquellos que son cabecera de 17 distritos electorales. Los restantes cinco distritos tienen su cabecera en Matamoros y Altamira, ganados por Morena. El PRI pierde potencia en esta variable de la ecuación.
3.- Debe considerarse en los Cuartos de Guerra que el efecto AMLO mantenga su musculatura para la elección de 2019, y así como hizo ganar a muchos de los senadores y diputados federales de Morena en el 2018, en este nuevo torneo de halterofilia política levante en un envión a los 22 candidatos a diputados locales y los lleve hasta una curul.
4.- Morena tiene de cara a los comicios de 2019 dos desafíos: encontrar a 22 candidatos competitivos y construir una sólida estructura estatal. El primero lo puede superar fichando a jugadores de otros partidos. No creo que batalle: hay superávit de políticos que quieren alinear en el equipo, donde juega el próximo Presidente de la República.
5.- Noqueado brutalmente, el PRI sigue con vida pero necesita de oxígeno para competir. Se encuentra en una encrucijada: pactar con el PAN de Tamaulipas o matrimoniarse con Morena. Solos, los priistas no tienen posibilidad de ganar.
6.- Finalmente y sin agotar el tema, el estreno de la reelección en Tamaulipas se convierte en una variable central de la ecuación legislativa. Aquellos diputados que han hecho bien su tarea pueden ser premiados por los electores.
Como ya conocen su distrito y lo ganaron en el 2016, los legisladores del PAN y el PRI de mayoría tienen este hándicap sobre los que postule Morena.
Considerando que la diferencia entre las coaliciones del PAN y Morena fue de 229 mil votos en la elección de ayuntamientos 2018, el matrimonio con el PRI cobra valor. La dote tricolor (estructura y 375 mil votos en julio pasado) resulta atractiva para el cónyuge que lo lleve al altar del Ietam.
¿Será el PRI el fiel de la balanza en el 2019?

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