Instinto de conservación

Alerta

Juan Miguel Alcántara Soria

Conozco el chiste del piloto y copiloto ciegos que comparten satisfacción por haber logrado levantar el avión y evitar desastre luego de escuchar griterío de pasajeros aterrados ante inminente colisión: “cuando dejen de gritar nos vamos a la chingada”, concluyen. Y servidores públicos en todos niveles insensibles e intolerantes que toda crítica ciudadana desoyen; no se percatan que así podemos evitar ir allá.

López Obrador es hoy gobierno anticipado en funciones, y Peña Nieto está en retirada prematura. “El riesgo de actuar como gobierno sin serlo es que la gente te empiece a juzgar como gobierno antes de serlo”, dice Alejandro Hope.

Hay sugerencias de no enjuiciar aún a AMLO, pero su plan de vuelo y actitudes luego de la elección dan para elevar mira y voz. Evidencias publicas con su fideicomiso para damnificados de sismo mediante lavado de dinero es grave, y en lugar de usar instituciones para aclarar él acusa: “Vil venganza, multa del INE”; descalifica a árbitro que lo declaró ganador. Lenguaje amenazante, inaceptable comunicación presidencial; dificultad para asumir exigencias de cargo que debe respetar instituciones.

Porque principio legal y democrático imprescindible es que el ciudadano puede decir o hacer lo que se le pegue la gana, si ello no está prohibido por la ley o la moral social; es su derecho. Valor civil para hacerlo es virtud cardinal en democracias funcionales. Y la autoridad- López Obrador será- solo puede lo que la ley permita.

En cada sociedad es inevitable la diversidad de opiniones respecto a preferencia que deba otorgarse a diferentes valores y a medidas adecuadas para su mejor realización en el ámbito público; y al poder representativo de pluralidad, el Legislativo, corresponde seleccionar fines y medios que deben ser declarados obligatorios. Pero poder público es limitado: destinado únicamente al bienestar de ciudadanos, conforme a su dignidad y solo lo que la ley permite.

Luego de la concentración de poder otorgada por mayoría a AMLO y a Legislativo incondicional, y visto desfonde de partidos de oposición -en trance de poder ser contrapeso y de rehacer nuevo régimen-, entonces de los ciudadanos dependerá corregir el plan de vuelo, evitar el desastre con democracia participativa.

Asambleas ciudadanas que de manera directa deliberen asuntos públicos como en Grecia, ya no son factibles. Hoy, a la par de deliberación en legislativos, los ciudadanos debemos ocupar espacios públicos de libre discusión donde en voz alta, a la luz pública, generemos agenda pública. ¿Cómo ciudadanos lograremos correcciones al plan de vuelo con tripulación sin contrapesos, si no somos pueblo deliberativo? Haciéndonos esto: ciudadanía organizada y no, medios de comunicación, redes sociales, con actitud de acción comunicativa razonante y razonable, desde lo local.

De J.Habermas aprendí en cátedra de Derecho Constitucional en la Complutense de Madrid (2001) debemos dar un paso adelante en el proceso de democratización si queremos evitar que el propio Estado de derecho (avión con tripulación elegida por pasajeros)se vea en peligro; exige socialización de ciudadanos autónomos capaces de deliberar agenda y buscar consensos éticos fundamentales; formar pueblo y dejar de ser masa ¿insensible tripulación? Socialicemos razones con poder ciudadano para evitar ir allá. Si no, a tiempo: ¡gritemos!

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