Sí contamos

Cambiar el chip

Leonor A. Gómez Barreiro

Antes de que la queja nos haga apáticos; la desesperanza nos envuelva y el miedo nos paralice, debemos conocer qué herramientas tenemos las y los ciudadanos para hacer más eficaz y estratégica nuestra participación en la vida pública y contribuir al cambio social que anhelamos. En pocas palabras cambiarnos el chip de la expresión “es imposible” por el de “hagamos lo posible y más”, porque México no está condenado a ser un país corrupto.

Mi vida profesional la inicié en el periodismo, y creo que no hay mejor espacio para palpar las necesidades de un país sediento de educación, urgido de entornos sin violencia, con desigualdad de oportunidades. En plena crisis de seguridad en la Laguna opté por vincularme en otras áreas en las cuales pudiera influir en un cambio sin poner en riesgo mi estabilidad física y emocional. Así, llegué a una red de periodistas, académicos e investigadores defensores del derecho a saber. 


El primer muro de creencias que tuve que derribar fue laborar en solitario. Venía de una escuela donde ejercer el periodismo de esta forma te hacía más profesional. Pronto opté por el trabajo colaborativo, en el cual compartir el conocimiento se convirtió en nuestra más poderosa arma de incidencia. Las personas con más experiencia en los marcos normativos nos despejaban dudas y los que trabajamos en la calle le debamos ese toqué de realidad necesario para lograr el equilibrio. 


Desde que decidí postularme al Consejo de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) en Coahuila he tocado puertas para juntar el mayor número de cartas de instituciones y/o organizaciones que me respalden, y la preguntan que me hacen es ¿por qué hacerlo? Fácil. El SEA nos provee de la política anticorrupción enfocada a prevenir y sancionar hechos de corrupción, pero también nos permite fiscalizar y controlar los recursos públicos. A través del CPC se tiene una vía de acceso para que la ciudadanía pueda difundir y promocionar sus acciones en la lucha anticorrupción. 

 
Mi motor son las personas que han cambiado ese chip, y pese a lo complicado de su situación se movilizan. Esa gente que abandonó las extensas charlas de café y en su lugar optó por prepararse, articularse y tomar acciones, porque cree en mejorar las instituciones por la vía de la participación ciudadana. El SEA tiene reglas del juego, que deben saber usarse a favor de la ciudadanía.



Twitter: @nonobarreiro

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