Ciencia y política

Acuerdo comercial México-EU: bueno para nadie

Luis Eugenio Todd

Ildefonso nos salvó de lo peor





The Economist

, revista inglesa que en su tema es la más importante del mundo, analiza los tremendos errores que cometieron México y EU al firmar esa propuesta que será puesta a consideración del Congreso para suplir al TLC.



La primera problemática señalada es que falta Canadá y que si no se logra este acuerdo, se perderá una parte importante de los beneficios del anterior. Se apunta que México dio demasiadas concesiones para salvar políticamente al Presidente actual y darle una entrada pacífica al Presidente electo. Lo anterior, producto de la actitud belicosa y caótica de Mr. Trump.



Los problemas más serios de este potencial tratado están en la producción de automóviles, pues mientras en el TLC se exigía 62.5% de componentes de los carros hechos en América del Norte, el convenio actual lo sube a 75 y pone una traba muy difícil para México, pues la mitad de los componentes de los automóviles que se exporten tendrá que ser producto de trabajadores que ganen 16 dólares la hora, cuando ahora ganan 2.30.



Eso terminará con los beneficios de muchas empresas que se instalaron en nuestro país, con lo que bajarán sus ganancias y disminuirá la inversión extranjera en México. También es preocupante que EU le pondrá tarifas a la importación de automóviles que excedan una cuota determinada.



Consecuencia de esta política arbitraria de Trump, que vulnera las reglas del mercado libre, será la baja productividad, altos precios para los consumidores americanos y muy baja fuerza competitiva de EU con Europa y Asia. Además, el acuerdo de volver a firmar esto cada seis años genera mucha inquietud en los inversionistas extranjeros.



Aunque el propósito de Trump con el acuerdo era maximizar las exportaciones de EU a México y minimizar las importaciones, termina lesionando a ambos países, y si bien se evitó la catástrofe de que no se firmara nada por Ildefonso, pues se hicieron concesiones por asuntos políticos.



La conclusión es que, usando el pretexto de seguridad nacional, EU impone nuevos aranceles a la importación de carros y al acero y así evita entrar a las reglas de la OMS.



Descartes: Pienso, luego existo… Ojalá The Economist esté equivocado, pero no es frecuente.

luisetodd@yahoo.com



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