Catarata

Inseguridad

Luis Petersen Farah

Si los muertitos no contaran, tendríamos las mejores cifras de seguridad en este siglo, piensa el secretario general de gobierno, Manuel González. Al parodiarlo así en su cartón del sábado pasado, Horacio Salazar termina evocando la canción: Y aunque los muertos no hacen ruido, llorona, es más grande su penar...

Imposible tener buenas calificaciones en seguridad si se han disparado las estadísticas de homicidios en el estado. Tales hechos violentos suceden en territorio nuevoleonés, la gran mayoría en la zona metropolitana, y rebasan el cuento tan contado de que "se matan entre ellos".

En realidad no hay homicidio sin víctimas colaterales: los huérfanos y las viudas, por supuesto, pero también todos aquellos cuya integridad física o emocional se pone en riesgo solo porque andan por ahí cerca.

Hacen temblar a todos. No se puede hablar de seguridad en el estado haciendo caso omiso de las calamidades.

Aunque no hubiera ningún robo a casa o a negocio, la presencia de homicidios en tales cantidades lo mancha todo de sangre y temor.

En fin, no hay que quitarle mérito al estado y a los municipios por mantener a raya las estadísticas de robos. En eso tiene razón el secretario. Estos números ahí están y son el producto de esfuerzos reales y coordinados de las distintas corporaciones locales.

Las cifras de homicidios, por otro lado, están muy altas en todo México y no se puede decir por eso que las autoridades locales no cumplan. Cada mes de 2019 ha subido el número de homicidios en el país y salvo enero, cada mes de este año ha sido más violento que un año antes.

Nuevo León no está entre los estados más rojos. No hay punto de comparación con Jalisco, Edomex, Baja California o Guanajuato, los punteros en homicidios.

Pero nuestro estado tiene lo suyo: un número de muertos por asesinato bastante alto y capaz, al menos, de opacar otros esfuerzos.

Si comparamos cada inicio de año (primer semestre), solo 2011 y 2012 han tenido más homicidios que 2019.

Suficiente para sentir inseguridad.


luis.petersen@milenio.com


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