Columna de Luis Petersen Farah

Reforma educativa: ¿diálogo con quién?

Luis Petersen Farah

Nació sin diálogo, por eso se va a cancelar la reforma educativa, insistió Esteban Moctezuma. Además subrayó: “Se sustentó en una injusta campaña de desprestigio a los maestros y atentó contra los derechos laborales”.

Y por si fuera poco, remató, tampoco tuvo efectos educativos.

A abrir el diálogo, pues, que es clave aquí. Tanto que sin él no se puede construir conocimiento alguno, ni explicar el hecho educativo en el aula, ni definir y planear el sistema escolar.

Solo que esto es mucho más complicado. Para que haya un diálogo productivo, educativo y que no se rompa otra vez al primer intento, tienen que darse las condiciones básicas. Para empezar tiene que existir un reconocimiento de quienes participan (que incluya la disponibilidad de modificar los propios puntos de vista), una intención común a todos ellos y un método que garantice que esa intención quede recuperada tras el debate.

Diálogo sobre qué, diálogo cómo, y sobre todo, diálogo con quién... esas son las preguntas. Porque la reforma de Peña Nieto en realidad sí incluyó un diálogo, solo que lo privilegió con Mexicanos Primero, permitió que se centrara en lo laboral y pretendió edificarlo sobre docentes previamente culpados y castigados.

En el mejor de los casos, ante la reforma, los maestros nadaron de muertito. Y entere los afiliados a la CNTE hubo muchas razones de ambas partes para cancelar el dichoso diálogo.

¿Y ahora? Es posible relanzar los esfuerzos. Los especialistas del Consejo del INEE, lo más rescatable de la reforma peñista, se apresuraron a ofrecer su disponibilidad al diálogo después de las elecciones. Por otro lado, la abrogación anunciada de la reforma educativa, junto con la liberación de Elba Esther Gordillo, abre una puerta al tradicionalmente difícil diálogo, tanto en el nivel de los maestros como en el del sindicato como tal. Y la CNTE anunció, también desde los primeros días de julio, que buscaría el diálogo con las autoridades entrantes; insistió en eliminar ya el carácter punitivo de la evaluación a maestros y ofreció que no habría movilizaciones en el período de transición.

Una vez más, veremos. Como decían los viejos amigos: las reformas de la derecha, solo la izquierda las logra.

luis.petersen@milenio.com



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