La Silla

Maradona, Sinaloa y prejuicios

Manuel Baeza

La llegada a Sinaloa de Diego Armando Maradona en su carácter de director técnico del equipo Dorados despertó en muchos de los mexicanos los prejuicios y estereotipos que tenemos grabados muy dentro de nuestra mente.

Cuando digo que muchos, me incluyo, porque no resistí la tentación de pensar y hacer un chiste entre amigos sobre la relación de Maradona con las drogas, y la de Culiacán con el narcotráfico. Y estoy arrepentido.

Primero Maradona. A quienes nos gusta el futbol sabemos que el futbolista argentino no sólo es bueno en la cancha (ya sea jugando o dirigiendo), sino que también es bueno en los excesos fuera de ella. Diego Armando Maradona ha reconocido públicamente sus adicciones, y alguna vez estuvo a punto de morir por su condición de drogadicto, pero tratamientos médicos y fuerza de voluntad le mantuvieron entre nosotros. Hace poco, en pleno Mundial Rusia 2018, el argentino mostró que a veces no se controla, pues mostró actitudes poco amables hacia las aficiones rivales de Argentina, e incluso daba la impresión de estar en malas condiciones físicas y mentales. También hizo comentarios negativos contra el equipo nacional mexicano, aunque luego matizó.

Pero la verdad es que Maradona llegó a Culiacán a dirigir un equipo de futbol, y en los pocos días que lleva en suelo nacional el nuevo técnico de Dorados no ha dado ningún motivo para ser criticado. Incluso, en conferencia de prensa, dijo estar comprometido con sacar adelante al equipo a su cargo. Lo señalamos, entonces, por los excesos cometidos en otros días y en otras latitudes, sin darle oportunidad de demostrar su carácter en territorio nacional.

Luego Culiacán. Aquí, sin menor recato, sacamos a flote nuestro prejuicios, y lo primero que hacemos es asociar esa entidad con el crimen organizado, dejando de lado todo lo bueno que Sinaloa representa para México.

Y sí. Somos rápidos en sacar a luz los estereotipos. Pensamos de inmediato en la narcocultura, pero dejamos de lado lo poderosos que son los sinaloenses en agricultura, pesca o turismo. Caemos en la tentación de estigmatizar a los vecinos, cuando en realidad Jalisco es uno de los estados más fuertes del país en cuestión de bandas de crueles y violentos narcotraficantes.

Todos conocemos sinaloenses trabajadores, esforzados por sacar adelante a su familia y a sus proyectos, y estoy seguro de que a ninguno de ellos les hemos calificado de narcos. Es fácil hablar, y es difícil reconocer nuestros prejuicios.

Diego Armando Maradona está en Culiacán para cumplir un encargo ambicioso y atractivo, y todos estaremos pendientes de los resultados. Pero debemos evitar prejuicios y chistes fáciles. Sinaloa es un estado grande pese al narcotráfico. Y el director técnico argentino aún no dirige ningún partido.

manuel.baeza@milenio.com


twitter @baezamanuel



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