Columna de María Doris Hernández Ochoa

Importancia de la crítica

María Doris Hernández Ochoa

se cuenta la anécdota de un alto funcionario público que cometió tantos errores, que su cargo estuvo en la cuerda floja. Luego él, furioso, le reclamó a su equipo de trabajo el por qué no le habían advertido de sus malas decisiones.

Otra se refiere al origen de la frase “jaque mate al pastor” que consiste ganar en el juego del ajedrez en unos pocos movimientos de las piezas.

Se trataba de un rey aficionado, que siempre ganaba no porque fuera bueno, sino porque sus súbditos se dejaban ganar… para no disgustar a su majestad. En una ocasión, se averió su carruaje y mientras lo reparaban en el camino, vio a un pastor el cual sabía jugar ajedrez y lo invitó a jugar debajo de un árbol. El pastor le ganó en unas cuantas movidas (de ahí el nombre del jaque). Pero a su regreso, mandó al calabozo a todos los que jugaban con él y no le permitieron desarrollar las habilidades propias de un jugador.

Estas historias tienen aplicación en muchas oficinas tanto del servicio público como en la empresa privada: no hay crítica, controversia y aclaración respecto a las órdenes o decisiones del jefe. Se vive en el “sí señor”, “como usted ordene”, “sus órdenes serán cumplidas”. El mexicano llega al escarnio de que, cuando el jefe pide le den la hora, el subordinado contesta que será la que él ordene.

Esta es, de manera gráfica, la general sumisión del subordinado mexicano respecto de quien depende jerárquicamente: la falta de crítica, oposición y de compartir en las decisiones o consensuar los propósitos.

El jefe manda y si se equivoca, vuelve a mandar.

Este fenómeno de la obediencia revela a quien cae en él, a la falta de valor civil para enfrentarse u objetar, ante el temor de perder el empleo o quedar “congelado” por una supuesta indisciplina.

Hay políticos que piensan que quienes lo critican son sus adversarios, enemigos, contrarios y hasta malos mexicanos, que han pertenecido a una clase abusadora, objeto de burla, al ponerles nombres que intentan ridiculizarlos.

Sobre todo tratándose de personas que representan la prensa, que son quienes guían y generan la opinión pública y saben desentrañar los oscuros pasadizos del poder. _

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