En pocas palabras…

La falta de respeto a la naturaleza

Miguel Ángel Vargas

Unos minutos de intensa lluvia en el área metropolitana fueron suficientes para ocasionar caos, y poner al borde de la muerte a dos familiares en el municipio de Guadalupe.

De no ser por la oportuna intervención de los rescatistas de Protección Civil y del municipio, la historia hubiera sido otra para un niño y su tío que, por imprudencia o descuido, se vieron en medio del río Santa Catarina y su corriente.

Más de media hora estuvieron colocándoles los chalecos y arneses necesarios para llevar a cabo el rescate. Parece un proceso complicado, y seguramente lo es, pues llevaron a cabo el procedimiento como marcan los protocolos.

Una vez más la lluvia nos demostró que con ella no se juega. Según las declaraciones de las personas rescatadas, estaban jugando en el lecho del río a la altura de la avenida Maestro Israel Cavazos.

Precisamente de don Israel, con quien tuve mucha cercanía en los últimos años de su vida, aprendí de las inundaciones que a lo largo de la historia afectaron a Monterrey y su área metropolitana.

El huracán Gilberto en 1988 que causara decenas de muertos, o el huracán Alex en 2010 con saldo de miles de millones de pesos en daños, son dos ejemplos recientes de la fuerza de la naturaleza.

Hubo otras en los siglos pasados de las que, por no haber los medios de comunicación como en estos tiempos, se tiene registro solo a través de algunas publicaciones.

Ayer estuve casi media hora pendiente del reporte en vivo de Multimedios, que con mucha oportunidad, y sobre todo con profesionalismo, nos mantuvo informados a través de su reportera Pamela Villanueva.

A propósito de don Israel Cavazos, por estas fechas hace dos años estábamos concluyendo su libro biográfico. Con toda paciencia me fue entregando cada una de las imágenes para el proyecto presentado el 19 de octubre en la Feria del Libro de Monterrey.

Lo traje a la memoria porque lo sucedido ayer fue a la altura de la avenida que lleva su nombre, y además, como estudioso de la historia, a don Israel siempre le preocupaba la falta de respeto a la naturaleza.

miguelangel.vargas@milenio.com



OPINIONES MÁS VISTAS