Columna de Miguel Bazdresch Parada

Concierto en re

Miguel Bazdresch Parada

Regeneración. Hoy estamos gobernados por el movimiento de regeneración nacional. Y por su fundador, líder nato y único, y quienes él ha seleccionado para formar su grupo en el gobierno. Regenerar significa darle nuevo ser a cosa, pensamiento o proyecto, el cual degeneró (perdió su ser o su sentido) y así reestablecerlo o mejorarlo. El gobierno es de “regeneración nacional”, es decir, se quiere regenerar a la nación mexicana en este caso y se quiere que la nación toda, todos sus miembros, contribuya a regenerar lo degenerado. De ahí las dos ideas fuerza, entre otras, reiteradas por el fundador ahora presidente de la nación: Transformar a México con el espíritu de quienes en su momento encabezaron las tres transformaciones previas: Hidalgo, Juárez, Madero y Cárdenas. Y hacerlo con todos los mexicanos, la nación toda, unidos.

No para ahí el concierto en Re. Repite también. Por ejemplo, la función policiaca encomendada a los militares, y la idea de que los subsidios a la población vulnerable eliminan esa vulnerabilidad. Rehace. Por ejemplo, la política educativa y la política de remuneraciones del sector público. Renegocia. Por ejemplo: Con los gobernadores las funciones de los llamados super-delegados federales. Reconoce, errores en sus propuestas y los corrige.

También quiere revalorar. Por ejemplo, el lema de “Por el bien de todos, primero los pobres”, invierte el valor orientador de la política pública, y por tanto la prioridad de sus decisiones. Desde luego este punto no es nada fácil, pues, por ejemplo, la estructura económica y social del país no es precisamente desechable como si fuera un pañuelo de papel. Si se quiere reinventar el país a partir de olvidar y rechazar el “modelo” neoliberal, así de un manotazo, habrá tormentas con rayos y centellas en el día a día, adentro y afuera del país.

El concierto en Re puede incorporar más instrumentos. Por ejemplo, renacer. La época navideña puede ayudar pues el signo principal de la fiesta es conmemorar el nacimiento de un niño cuyo destino, entre otros, fue ofrecer con su vida una oportunidad de radical transformación humana. Renacer evoca recomenzar, quizá reinventar. Impensable para quien prefiere el camino ya escogido y transitado, antes que las noticias enviadas por las realidades, aun las sencillas. Posible para quien ante los hechos decide convertirse. ¿Fácil? No.

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