Vivir como reina y gastar como plebeya

¿De qué hablarán los banqueros?

Regina Reyes-Heroles C.

Hoy en Acapulco se reúnen todos los banqueros en el primer día de la 82 Convención Bancaria. ¿De qué hablarán?

Mientras dicen adiós a Marcos Martínez, de Santander, para recibir a Luis Niño de Rivera, de Banco Azteca, como nuevo presidente de la ABM, ¿cuál será el comentario que se repetirá entre reuniones y conferencias?

Imagino que crecimiento económico, inversión extranjera y hasta el destino de los grandes capitales mexicanos serán temas usuales.

Del otro lado, el gobierno y el presidente Andrés Manuel López Obrador llegarán con su agenda de programas sociales para llegar a cada perfil en el país.

Estas dos conversaciones parecen dispares, pero veo un punto en común, una oportunidad de negocio para unos y de beneficio social para otros: la inclusión financiera.

Hoy los cuatro bancos más grandes del país tienen alrededor de 6.3 millones de millones de pesos en activos totales, pero 25.1 millones de mexicanos no tienen acceso a productos o soluciones financieras. Bancarizar, dar cuentas a los jóvenes e impulsar las finanzas digitales es indispensable y estratégico para bancos y gobierno.

Un dato: hay 549 municipios del país de los 2 mil 458 que siguen sin acceso a cajeros electrónicos, una sucursal bancaria, terminales punto de venta y hasta corresponsales bancarios. Otro dato: si bien de 2012 a 2018 los mexicanos que tenían acceso a algún tipo de crédito, ahorro o seguro crecieron 14.6 millones, al final el dato equivale al mismo 68 por ciento reflejado en la anterior ENIF de 2015. Es preocupante.

¿No sería bueno que hablaran de este tema en común?

La inclusión financiera es casi sinónimo de inclusión social. Un mexicano con una cuenta de ahorro es potencial dueño de una casa gracias a una hipoteca. Una mexicana con una tarjeta de débito es potencial dueña de una pyme que pague impuestos y dé empleo formal a otros diez.

Incluir a más en el sector es, como dice el Banco Mundial, un factor clave para reducir la pobreza e impulsar la prosperidad. De hecho, propicia siete de los 17 Objetivos de Desarrollos Sostenible de Naciones Unidas como trabajo decente y crecimiento económico, igualdad de género y reducción de las desigualdades.

Además, la inclusión financiera tiene otro alcance que se relaciona con la palabra clave en México: corrupción. El Consultative Group to Assist the Poor explica que disminuir el número de personas que pagan en efectivo porque tienen opciones bancarias formales puede reducir la cantidad de dinero que se pierde por la corrupción.

No hay que pensarlo dos veces, este es el terreno común y la oportunidad de conversar entre gobierno y banca para encontrar algo que nos beneficie a todos.

Si andan por Acapulco, cuéntenme, por favor, si este tema cae sobre la mesa.

@vivircomoreina

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