Vivir como reina y gastar como plebeya

Una vida un poco más fácil

Regina Reyes-Heroles C.

“Queremos hacer sus vidas un poco mejor”, me dijo Rami Ryhänen, CEO de International Personal Finance (IPF) Digital, una empresa de préstamos financieros online con presencia en 11 países.

Poder comprar una casa no es a lo que Rami se refiere con “un poco mejor”, sino lograr una vacación, comprar un celular inteligente o una nueva lavadora de ropa cuando la que tenemos se echa a perder. “No son las grandes adquisiciones, sino esas pequeñas que dejamos para después porque no alcanza”, me dijo.

El producto financiero que ofrece “es una herramienta flexible que permite dar un siguiente paso a todos los trabajadores en el mundo que no tienen los grandes salarios”, me dijo.

De los más de 41 millones de mexicanos que pidieron un crédito en los últimos 12 meses, según datos de la más reciente Encuesta Nacional de Inclusión Financiera y de BBVA Research, 70.2 por ciento utilizó uno total o parcialmente informal; es decir, empeñaron un objeto, pidieron prestado a un familiar o amigo. Este es el mercado potencial que emociona a Rami en México. La escala es enorme cuando se piensa que en Finlandia 1.5 por ciento de la población son sus clientes. “Pensar en ese mismo porcentaje en México es muy interesante”, añade.

IPF tiene dos marcas operando en nuestro país: Provident y Creditea. La primera ofrece préstamos personales que se entregan a domicilio, en el sector de microfinanzas, y la segunda es ciento por ciento digital. Creditea ofrece una línea de crédito revolvente que ayer anunciaron, incrementará a un monto de hasta 70 mil pesos con una tasa de interés de 3.99 por ciento.

“En Europa esta línea de crédito se tiene aprobada pero no se usa, nuestros clientes saben que es para algún momento en el futuro”, me explicó. Uno la solicita online, pero el uso no es inmediato o en su totalidad; se tiene acceso al dinero para cuando “se pueda hacer una pequeña mejora en la vida”, añade Rami. Ese es un objetivo en México, lograr que tengamos un poco más de previsión y pensemos no solo en el hoy.

“Intentamos hacer de nuestros clientes reyes para que se queden”, me dijo, por eso responden en un día y ofrecen pagos domiciliados cada quincena, vía depósito o transferencia. “Si están felices con el funcionamiento, estamos haciendo bien el trabajo”. De los 35 mil clientes en México, Creditea tiene 40 por ciento activos.

Pero, detrás de todo esto hay una obligación, me dijo Rami, cuando aprobamos el financiamiento, el cliente tiene que saber que su compromiso es pagar. Si bien “es nuestro deber revisar que efectivamente pueda hacerle frente al financiamiento”, el acreedor debe organizar sus finanzas para el proceso de pago.

Ahí está la clave: queremos un extra para vivir mejor, entendamos la responsabilidad que viene con esto.

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