Apuntes

“Derecho a Saber”

Rubén Alonso

El próximo 28 de septiembre es el Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información, coloquialmente identificado como “Derecho a Saber”, y en ese marco, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información – Capítulo Jalisco, celebrará diez años de existencia en nuestro estado. Se trata de un derecho fundamental que ancla su razón de ser en la libertad de expresión, y que en Jalisco comenzó su conocimiento, compresión, desarrollo articulado y promoción pública con la primer Ley de Transparencia hace 16 años, aunque en la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, vigente desde 1989, se reconocía el “derecho a la información ambiental”. El desarrollo y comprensión del derecho de acceso a la información en Jalisco, desgraciadamente, se ha enmarcado más en el ámbito jurídico-normativo y poco, más bien, nulamente, ha implicado una transformación del ejercicio del poder público. Las “leyes de transparencia” imponen obligaciones, e incluso incrustan una estructura en las administraciones, pero éstas no se han adecuado a la realidad que exige un derecho como este; paralelamente se constituyeron organismos externos, con autonomía, para velar y promover el derecho desde fuera hacia dentro de las administraciones, con una puerta de acceso a la participación ciudadana (consejos consultivos). Esto se ha traducido en una presión externa incómoda, amenazante hacia las administraciones públicas en el ejercicio de sus funciones. El resultado, una cultura de la simulación en transparencia: hacer como que cumplo con la ley publicando lo que en la letra está y atender solicitudes como si fuesen demandas judiciales; información para cumplir con la ley, sin que esta sea la información que muestre y deje ver el ejercicio real del poder público. Si las decisiones públicas se tomaran con base en la información fundamental publicada en los sitios de transparencia, el ejercicio del poder público sería otra cosa. Mientras no se transformen (armonicen) las estructuras de las administraciones y el ejercicio del poder público a una cultura de apertura, la transparencia continuará como un “chipote” de ellas, favorecerá la retórica paralela a la realidad y haremos como que somos transparentes con el supuesto respeto, promoción, defensa y garantía del derecho de acceso a la información.

Twitter: @jrubenalonsog





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