Columna de Sara S. Pozos Bravo

Luz del Mundo en la ONU

Sara S. Pozos Bravo

El jueves pasado se escribió un capítulo más en la historia de la Iglesia La Luz del Mundo. Por primera vez, un representante de la Iglesia se presentó en Ginebra, Suiza, ante la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos, con la finalidad de informar las acciones y trabajos que realiza la Iglesia a favor de la paz.

La Luz del Mundo contribuye a la paz mundial en muchos sentidos. Por un lado, promueve una serie de principios civiles y humanos en plena concordancia con los derechos universales. Estos principios son atendidos por los creyentes de la Iglesia quienes, moralmente, los consideran elementos normativos de su conducta.

Así, por ejemplo, el respeto absoluto recientemente establecido por el apóstol de Jesucristo, hermano Naasón Joaquín, es un principio civil multidimensional para el cristiano.

Se respeta a la persona, su honor, sus dichos, su dignidad. De la mano va intrínseco el respeto a la libertad de expresión, al derecho al honor, a la dignidad de la persona. También se respeta lo ajeno y, por lo tanto, la honradez de los creyentes es uno de los más valiosos atributos. 

Estos y muchos otros aspectos se sintetizan en una expresión que Jesucristo dejó hace más de dos mil años: “Mi paz os dejo; mi paz os doy. No como el mundo la da…” Dicho de otra forma, Jesucristo permite distinguir dos tipos de paz: una espiritual y otra material.

La paz espiritual se convierte en una condición mínima suficiente para que exista la paz material. Es, por lo tanto, la primera condición que hay que cumplir para el creyente.

En su discurso sobre la felicidad en el cristiano en 2017, el apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, recordó la importancia de la paz espiritual para alcanzar la felicidad. La paz interna, esa que la encuentra el creyente en Dios, debe –invariablemente- impactar en el espacio social inmediato del cristiano.

Al hacerlo, los conflictos sociales no existen, como tampoco existen las guerras y todo lo que atenta contra la paz.

Ahora, La Luz del Mundo estará más cerca de Naciones Unidas y aportará muchas experiencias exitosas no solo en esta materia, sino en muchas más.

OPINIONES MÁS VISTAS