Columna de Sarkis Mikel Jeitani

Morena destruye, no transforma

Sarkis Mikel Jeitani

Tras la crisis de la confrontación entre los dos grupos parlamentarios Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y los partidos de la minoría sobre quién presidirá la Junta de Gobierno de la LXIV Legislatura Local, se augura que no habrá una buena legislación democrática en el estado.

Desde luego, la democracia es entendida como la realización efectiva del derecho encarnada en la participación ciudadana, así como el respeto a la Constitución y a las leyes, cuya finalidad se encuentra en garantizar, materializar y emplear los derechos del individuo, construir la legitimidad desde los gobernadores hacia los gobernados, e incluso entre los mismos legisladores que representan al pueblo; poner las condiciones de competencia igualitaria en los medios que disponen uno y otro en el debate y la agenda de política pública para definir sus ideas y programas sin afectar a la legitimidad del ejercicio, sabiendo que en toda sociedad existen diversas desigualdades y asimetrías de poder y nadie – sea mayoría o minoría - debe beneficiarse o afectarse por el ejercicio del poder legítimo.

Desde esta perspectiva, el sistema democrático cuyo fin es redistribuir el poder y garantizar a todos los ciudadanos el ejercer sus derechos al igual que sus deberes, reduciendo los privilegios que siempre han roto el protocolo de la democracia. Estas son buenas razones para que podamos entender el concepto de la democracia dentro de las cámaras de los legisladores, aunado a que el principal desafío de la sociedad en esta etapa es la sustentabilidad democrática y el deseo de acabar con los privilegios que gozan solamente la mayoría quienes controlan el poder a costa de la minoría, sistema que ha afectado y afectará la construcción de la legitimidad democrática.

Lo visto hoy, es que quien habla de la transición democrática como la mayoría del grupo de Morena, no busca establecer el juego político para fortalecer el proceso y el desafío de la aplicación democrática tal como lo desea la sociedad.

Su rasgo principal es que tienen menos responsabilidad de cumplimiento y compromiso real con la ciudadanía, no tienen espíritu democrático, solo quieren engancharse con el retorno al pasado y al viejo sistema partidista al cual la gente ya ha mostrado su rechazo y hartazgo por medio de su voto emitido en las últimas elecciones.

Todas estas grandes dificultades que vive el estado han dejado de ser las mismas desde hace 4 décadas, hoy los hidalguenses saben protestar, están informados, tienen conexión con la política. Hoy como nunca, exigen y castigar después de expandir su participación y su derecho como ciudadanía por lo que han luchado durante todos estos años. Así mismo, manifiestan su rechazo total a la proliferación de grandes concentraciones del poder que pretenden hacer los morenistas en Hidalgo, lo cual es opuesto al objetivo principal de la confianza ciudadana que se les brindó en la urna el 1º de julio del año en curso.

Esa combinación está generando aumento al calor de la crisis política y social , transformando una consecuencia negativa a mediano plazo que provoca un alto riesgo que puede llegar a romper la paz social poniendo en peligro a los hidalguenses; de manera general es posible afirmar que el grupo parlamentario de Morena está navegando contra la corriente de la democracia y la voluntad ciudadana.

Por su puesto, están utilizando todo para satisfacer a sus caprichos y a su coraje personal sin tener sustentabilidad de la razón jurídica y política, dejando perspectivas extrañas en donde la ciudadanía no se explica las acciones de Morena, ya que es de conocimiento público el perfil de la mayoría de ellos en conocimientos e incluso el nivel intelectual que presumen y pese a esto, se encuentran fuera de la trinchera de acción, sin lógica y sin razón.

No basta esto, sino también los enfoca a destruir la democracia. Deben reflexionar como organizaciones sociales con sus particularidades estructurales, funciones que han sido un instrumento de las clases y grupos sociales subalternos en su lucha por acceder al poder y operar una transformación democrática.

En este caso, más que explicar que su obligación es cumplir con la sociedad y construir la paz social dentro del marco democrático, hoy vemos en ellos a un grupo desorientado que trata de destruir todo lo que ha logrado para llegar a esta etapa de transformación por la vía democrática y la paz social. Por el contrario, hoy articulan el camino de destrucción de la democracia.

colegiolibredehidalgo@gmail.com

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