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Trappist-1, el recién descubierto sistema planetario

Silvia Patricia Ambrocio Cruz


Después de que fue anunciado el descubrimiento del sistema planetario TRAPPIST-1 surgen de manera natural las siguientes preguntas: ¿Cómo se llevó a cabo este descubrimiento? ¿Existirá vida en este nuevo sistema planetario? ¿Será posible que podamos viajar a alguno de estos planetas? ¿Podrá el ser humano algún día habitar alguno de ellos? Surgen muchas dudas y preguntas que son innatas de la curiosidad del ser humano.

Científicamente se les denomina exoplanetas a los planetas localizados fuera de nuestro sistema solar. Fue el 6 de octubre de 1995 cuando se anunció el descubrimiento del primer exoplaneta que se encontraba orbitando la estrella de la secuencia principal Pegasi 51, esta estrella se localiza a una distancia de 47.9 años luz de nosotros, en la constelación de Pegaso, a ese exoplaneta se le llamó Pegasi 51b, desde entonces se han descubierto alrededor de 3500 exoplanetas. Lo que hace interesante al descubrimiento alrededor de Trappist-1 es que son planetas de un tamaño similar a la tierra y se trata de planetas rocosos, ya que la gran mayoría de exoplanetas descubiertos hasta la fecha son planetas gaseosos y solamente 12 de ellos se encuentran en la zona habitable.

Existen varios telescopios terrestres y satelitales dedicados a la búsqueda de exoplanetas, uno de ellos es el telescopio robótico TRAPPIST (nombre formado al tomar las letras de las siguientes palabras en inglés TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope-Telescopio pequeño para planetas y planetesimales en tránsito). Este es un telescopio de 60cm de diámetro (de ahí el nombre de telescopio pequeño) instalado en el observatorio ESO (European Southern Observatory-Observatorio Europeo del Sur) localizado en la Silla, Chile. Se le llama telescopio robótico porque es operado a distancia desde Bélgica.

Ya que fue este telescopio con el que se observó por primera vez este nuevo sistema planetario, a la estrella alrededor de la cual orbitan estos planetas se le llamó TRAPPIST-1.

En mayo del 2016, gracias a una técnica astronómica llamada “fotometría de tránsito”, un grupo de astrónomos de la Universidad de Liège observó con el telescopio Trappist, 3 planetas del tamaño de la tierra orbitando alrededor de una estrella, a la cual llamaron TRAPPIST-1. Enseguida de este descubrimiento varios telescopios terrestres y espaciales giraron su campo de visión para observar esta estrella. Fue el telescopio espacial Spitzer de la NASA quién confirmó el descubrimiento de estos tres primeros planetas y descubrio 4 más, haciendo así un total de 7 planetas orbitando la estrella TRAPPIST-1, a los cuales llamo planetas Trappist-1b, c, d , e, f, g y h.

TRAPPIST-1 es una estrella enana roja ultra fría, tiene una temperatura de 2250 grados Kelvin, la cual es muy baja comparados con los 6000 grados Kelvin que tiene nuestro sol, cabe mencionar que se trata de una estrella muy pequeña ya que es aproximadamente del tamaño de Júpiter, esto hace que su sistema de 7 planetas se encuentren tan cercanos unos de otros que las 7 orbitas de estos planetas se encuentran a una distancia menor que la distancia del sol a la órbita de mercurio. Si nosotros habitáramos en alguno de estos planetas, observaríamos el resto de los planetas como observamos a la luna, esta cercanía también haría posible viajar de un planeta a otro en cuestión de días. Este nuevo sistema plantario se encuentra a una distancia de 39 años luz, en la constelación de acuario, lo cual lo hace interesante por la relativa cercanía a nosotros a la que se encuentra.

Respondiendo a la pregunta de si sería posible viajar algún dia a alguno de estos planetas, la respuesta es: NO, ya que con la tecnología que se tiene en estos momentos en nuestro planeta la máxima velocidad a la que se puede viajar es a la velocidad de un avión supersónico (3500km/h) y a esta velocidad tardaríamos 10 millones de años en llegar al sistema planetario TRAPPIST-1!!!!! Y esto respondería a la pregunta que si podíamos habitarlo, ya que si no podemos llegar a estos planetas, muchos menos podremos habitarlos.

Será hasta finales del 2018 o principios del 2019 cuando podrá ser estudiado más a detalle, gracias a la nueva instrumentación que irá a bordo del telescopio espacial JWST (James Webb Space Telescope), el cual será lanzado a finales del 2018. Este es un telescopio que observará en el Infra-Rojo y nos permitirá conocer si estos planetas tienen o no atmósfera y de que está compuesta. Será hasta entonces que podremos saber si existe la posibilidad de que haya vida en alguno de estos planetas.

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