Estado fallido

“...”

Susana Moscatel

Este domingo amaneció triste, con la noticia de la muerte de un colega y amigo, Patrick Ollivier, quien por muchos años fue uno de los grandes personajes dedicados a cubrir cine con pasión y siempre mucha exaltación en nuestro país.

Me atrevo a escribir sobre la muerte de un compañero de hace más de dos décadas, porque él mismo se abrió no solo con muchos de nosotros, sino en sus redes sociales, respecto a la cruel y difícil depresión que había vivido y contra la que estaba luchando. Y sin revelar más de lo que me corresponde, solo hago referencia a sus propias publicaciones en redes sociales, donde él mismo habló de los demonios de la depresión, pero al mismo tiempo del entusiasmo y el agradecimiento de poder estar de regreso.

Alejarte de este negocio y de mucho de lo que conforma tu vida es difícil, tratar de regresar, más, pero, tras la invitación de Paola Rojas para participar con ella en su noticiario de radio las puertas estaban de nuevo abiertas. Y créanme, Patrick tomó su regreso con tal entusiasmo que parecía un remolino. Siempre con una personalidad extrema que llamaba la atención, empezamos a encontrarnos nuevamente en eventos, a platicar de cuanto había cambiado todo, pero que esta fuente, la del cine, seguía y seguiría siendo nuestro primero amor. Hablamos de muchas cosas estas últimas semanas, pero por supuesto que lo último que pasa por la mente y el corazón de uno es que, tal vez, esa será la última platica. La última foto. El último momento.

Escribo esto en honor a Patrick porque sé cuánto luchó y lo difícil que fue. Sé que pidió ayuda y se levantó tantas veces como se caía. Sé que la obtuvo de sus más queridos amigos. Pero vivimos en un mundo que no tiene ni la educación ni la comprensión de lo que es la vida de una persona cuando su propia mente se le pone en contra. Por más que queramos ayudar, lo único que podemos hacer es gritar las veces que sea necesario. “No estás solo. No lo estás”. Porque me queda más que claro que muchas veces, exactamente así se siente. Y la desesperanza es devastadora.

Muchas veces vemos las imágenes de la gente en sus redes sociales y sí, en efecto, todo parece estar perfectamente bien. Patrick estuvo en Xcaret para los premios Platino donde pasó por momentos difíciles que el mismo documentó en sus redes. Después de eso aún estuvo con el elenco de Aladino y las chicas de X-Men: Dark Phoenix. Había escrito acerca de cómo tuvo que “usar una máscara de alegría vacía”, imagen que no puedo sacar de mi mente y mi corazón. Esto es demasiado cercano para muchos de los que estamos en su órbita, pero la realidad es que esto pasa mucho, a muchas personas a nuestro alrededor y pocas veces nos sentimos capacitados para decir: “Aquí estoy” o “las cosas no se van a sentir igual mañana”. Somos buenos para el “échale ganas” o “tú eres un guerrero”, cuando no entendemos que nuestra propia mente nos está cerrando todos los caminos que creíamos posibles. Patrick se despidió el sábado a las once de la noche dejando tres puntos suspensivos junto a una imagen hermosa del atardecer. Descansa en paz.

@susanamoscatel

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