Trazos del noveno arte

Que siga reinando la irreverencia

Teodoro Santos

Muchas ocasiones dentro de las diferentes películas, series o series animadas es muy común que lleguen a un límite o un punto en el que la audiencia pierde interés en seguir al pendiente de su historia, por lo que mantener al público interesado en un producto de este tipo siempre es un reto, una meta, no llegar a: “es que siempre tratan de lo mismo”, o el clásico: “ ya se ha visto antes”.

Ser fiel seguidor de una serie televisiva ya sea animada o no, es reflejo del buen trabajo creativo que los creadores han llevado a cabo durante los años que se han mantenido al aire, tener un público cautivo a la espera de que se lance una nueva temporada o un episodio especial de una serie es un gran logro, sobre todo en series tan longevas como son los Simpsons quienes se han mantenido con grandes niveles de audiencia por más de 28 años, lo cual habla de su gran equipo creativo.

Una serie animada que se acerca a este rango de series de gran calidad es sin duda South Park que ya por 22 años ha deleitado a un gran público de adolescentes y adultos con su humor negro, su irreverencia y sobre todo su apego a la realidad y a las situaciones que ya se viven día a día que van más allá de la ficción.

En unas semanas, seguramente en el mes de octubre, la serie animada creada por Trey Parker y Matt Stone llegará con nuevos episodios a las pantallas de México, y la pregunta no sólo se ha mantenido entre los fanáticos sino que se ha exteriorizado por la misma televisora que los transmite en este país, ¿podrá superar lo que ha logrado en sus 21 temporadas anteriores?

Es difícil pensar en que se puedan superar grandes joyas que se han vivido en este pequeño pueblo montañés como cuando el pequeño Leopold ‘Butters” Stotch encuentra a su padre en un sauna gay “tocándose su salchichita”; las irreverencias de un señor Garrison candidato a la presidencia de Estados Unidos; una guerra racial que hace referencia a una cinta de zombies; sátiras impresionantes a las diversas religiones del mundo, así como a sus gobiernos totalitarios y todo bajo la lupa de cuatro pequeños de 10 años que descubren el crudo mundo real que se vive día a día.

Sin duda otro aliciente para mantenerse pendiente de la serie de este pueblito de Colorado, Estados Unidos, es el desarrollo que han tenido de sus personajes principales dando cada vez una evolución un poco más aventurada sobre sus personalidades y actividades dentro de todo el universo que comprenden; desde como afrontan la escuela hasta como viven la política no sólo nacional sino internacional, sin mencionar el nuevo enfoque que han dado al abundar en el desarrollo sentimental de cada uno de sus actores y su descubrimiento por cuestiones sexuales.

Sí bien la historia no es nada mala, tampoco un punto que la convierta en un ejemplo a seguir dentro de la animación moderna, lo que debe aplaudirse de esta serie es la fidelidad que han tenido sus creadores al humor que han manejado desde su primer año, la cual ha sido la clave del éxito para todos los personajes, incluso aquellos que ya han sido dejados un poco de lado o eliminados de la continuidad definitivamente; por lo cual la verdadera pregunta no debe ser si serán capaces de superar o de mantener lo alcanzado a lo largo de 22 años sino de qué manera lo harán porque seguramente mantendrán a millones de espectadores dispuestos a seguirlos cada semana en una nueva aventura, además de que será sumamente interesante ver las nuevas creaciones y los posibles regresos a la historia de personajes como Toallín, la toalla inteligente y adicta a las drogas, en estos tiempos siempre hace falta algo más de irreverencia en la continuidad de la vida y si hay algo seguro en esta vida es que law cosas que nos hacen reír siempre tendrán espacio en nuestro día, pues la vida a veces resulta tan extraña que al ver un episodio de South Park se tiene un mejor entendimiento de la vida que al vivirla, o te ahorran experiencias desagradables como bien puede ser mantener una campaña política que no te llevará a nada y para la cual nunca estas preoarados, en fin la.solución a todos los problemas puede no ser violar a la gente hasta la muerte como.prometió el señor Garrison, pero sin duda una buena risa sí soluciona cualquier problema que se tiene en la existencia y no hay mejor risa que la que proviene de la irreverencia.

teodoro.santos@milenio.com



OPINIONES MÁS VISTAS