Guanajuarte

Llegaron para quedarse y se fueron para no olvidarles

Valeria Carrillo

Fueron muchos los artistas que pisaron tierras guanajuatenses y llegaron para quedarse con su arte y amor por la entidad, está el caso de “El ruiseñor mexicano”, la cantante de ópera mexicana Ángela Peralta, cuyo nombre quedó grabado para bautizar el teatro más importante en la ciudad de San Miguel de Allende, pues fue esta cantante la primera en presentarse en este lugar.

Pedro Tudón, también proveniente de la Ciudad de México, se ha ganado su lugar en la educación musical de Guanajuato Capital, al tener 12 años como director de la Orquesta Sinfónica de la Escuela de Nivel Medio Superior (ENMS) de Guanajuato, en este proyecto el músico muchas veces enseña a jóvenes desde cero, ya que algunos no tienen ningún conocimiento en esta disciplina.

Frida Kahlo, también es una artista que permanece en la memoria del estado; en primer lugar, al haber sido esposa de un guanajuatense sobresaliente; pero aún más importante, por su arte colmado de orgullo mexicano.

Por otro lado, y como se ha mencionado en esta columna con anterioridad, existen otros artistas nacidos en la entidad, pero tuvieron que pisar firme en otros territorios de la república para que la comunidad mexicana volteará a ver su talento; el caso que menos olvido, es el de Macuca Cuca, la artesana que, antes de llevarse sus alebrijes a Alaska donde son un éxito, intentó que instituciones en Guanajuato la apoyaran con un proyecto de cultura bastante prometedor, pero a final de cuentas no obtuvo el respaldo.

Manuel Betancourt Camino, un cantante de ópera proveniente de San Felipe y que ahora reside en Hungría, siempre continuó su educación vocal y musical fuera del estado de Guanajuato, al haber sido estudiante en San Luis Potosí y luego en Morelia, para concluir su formación en el Conservatorio Nacional de México.

Jorge Negrete, nacido en Guanajuato, buscó oportunidades en la Ciudad de México y en Estados Unidos, para luego convertirse en una figura emblemática de la “Época de oro del Cine Mexicano” por su talento actoral y vocal.

Más para bien que para mal, si la partida de los nativos representó una pérdida de una luminaria en algún momento de la escena, estos artistas se fueron y otros llegaron para ser eternos; con sus aspiraciones e inspiraciones, con su talento y su disciplina, con una huella marcaron cada tierra.

guanajuarte_milenio@hotmail.com

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