Columna de Víctor Manuel Sánchez Valdés

Otra mirada de la Doctrina Estrada

Víctor Manuel Sánchez Valdés

Durante muchos años la política exterior de los gobiernos de nuestro país, se ha cimentado en la no intervención en los asuntos propios de otros Estados independientes, a través de los principios contenidos en la Doctrina Estrada. Que, a decir de muchos, es una de las grandes aportaciones de México a las relaciones internacionales y la diplomacia.

 
Por lo general, la aplicación Doctrina Estrada se suele ensalzar como un acto de responsabilidad y de apego a una tradición diplomática mexicana. Que, en casos difíciles, como los que plantea hoy la crisis de Venezuela, constituye una guía para no dar pasos en falso. 


Sin embargo, hoy me arriesgaré un poco y trataré en breves líneas, de poner en duda estas creencias profundamente arraigadas, porque no se puede entender la Doctrina Estrada, sin tomar en cuenta el contexto político en el que surgió y se consolidó. 


Hay que recordar que esta surge en la década de los 30, en pleno Maximato y dominio de Plutarco Elías Calles, en un contexto en el que México, perfectamente podría ser catalogado como una dictadura y la doctrina fue, con algunas excepciones, la regla básica de nuestra política exterior, durante el domino del Revolucionario Institucional y la etapa que antecedió a los primeros pasos de nuestra transición democrática. 


Por lo anterior, no se puede descartar que la Doctrina Estrada fuera realmente una herramienta pragmática de los gobiernos del PRI, para no meterse en los asuntos de otros, incluidas las flagrantes dictaduras, para con ello evitar, de forma recíproca, que otros países acusaran a México de ser una dictadura disfrazada. 

 
Es decir, que como el régimen se sabía vulnerable ante señalamientos de la comunidad internacional, optó por la posición conservadora en sus relaciones internacionales, que ofrecía la Doctrina Estrada y para justificar su uso, se construyó una historia que justificara nuestros actos a partir de la no intervención, que, a la larga, dotó a dicha doctrina de un halo de legitimidad y tradición, que se fue consolidando durante años. _


@victorsanval

OPINIONES MÁS VISTAS