Ex jefe de PFP propone reingeniería policiaca

Héctor Sánchez Gutiérrez reprochó que en corporaciones federales se dé un reclutamiento sin estándares de calidad.
La vigilancia en una localidad de la montaña de Guerrero. (Javier García/Archivo)

Ignacio Alzaga

La solución a la violencia en México no es convertir a los soldados en policías, pues el problema tiene que volver a dimensionarse en el ámbito de la seguridad pública para dejar de llevarlo al campo de la seguridad nacional, afirmó el general en situación de retiro y ex jefe de inteligencia militar, Héctor Sánchez Gutiérrez.

En entrevista con MILENIO, el ex comisario de la Policía Federal Preventiva dijo que se requiere un arduo trabajo de reingeniería de las fuerzas policiales del Estado, lo que difícilmente ocurrirá mientras militares y marinos permanezcan en las calles para combatir a la delincuencia.

Recordó que hace 11 años las fuerzas armadas salieron a las calles no por la amenaza del crimen, sino como consecuencia de la debilidad de las corporaciones civiles y la corrupción de gobernadores.

El especialista opinó que la Policía Federal (PF) no logró el objetivo de sustraer a las fuerzas armadas del desgaste al que han sido sometidas en la lucha anticrimen, ya que llegó a tener un reclutamiento sin estándares de calidad y algunos mandos que han pasado por sus filas carecieron de experiencia policial.

“Tenemos una Policía Federal grande, pero no fuerte. Con el surgimiento de la Secretaría de Seguridad Pública la visión se fue desvirtuando, presentándose un crecimiento explosivo que no se logró concretar en un sano desarrollo.

“Mientras que las policías estatales y municipales fueron apoyadas con recursos financieros sin control en su aplicación, privilegiando las adquisiciones y construcciones sobre el desarrollo de estructuras policiales y la profesionalización de sus integrantes”, puntualizó.

Respecto a la propuesta del presidente electo Andrés Manuel López Obrador de “reconvertir” a las fuerzas armadas para que se enfoquen en tareas de seguridad pública, comentó: “La solución no es hacer policías a soldados, es construir una fuerza policial legítima, legal, profesional y honesta”.

Expuso que en 1998 se construyó una Policía Federal Preventiva con un componente militar, que fue organizado, equipado y adiestrado para cumplir tareas de seguridad pública con tres tareas prioritarias: combatir la delincuencia organizada, restablecer el estado de derecho y apoyar a la población civil en caso de Desastre.

“El objetivo de construir este organismo era sustraer a las fuerzas armadas del desgaste a que eran sometidas al participar en estas tareas.

“Sin embargo, con el surgimiento de la Secretaría de Seguridad Pública, los titulares que se sucedieron aplicaron el criterio de nutrir esta institución con elementos pertenecientes a los organismos de los cuales procedían, ya sea de la policía del entonces Distrito Federal y de la Judicial Federal, cubriendo los mandos medios y superiores con personas de su confianza, en ocasiones con grados académicos y experiencia... ajena a la currícula policial”, añadió.

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