Gobierno federal no priorizó presupuesto de género

Cimacnoticias: Periodismo con perspectiva de género

El proyecto se concentró en los programas asistencialistas, como los apoyos económicos a adultos mayores, y eliminó los recursos destinados a erradicar la violencia contra las mujeres.
El programa de salud materna y sexual tiene un recorte de 5.89% respecto al monto aprobado en 2018. (Arturo Black Fonseca)

Anayeli García Martínez

Como cada año, el presupuesto para la igualdad del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 (PEF) se concentró en programas asistencialistas, pero como nunca, de un plumazo, borró dos programas claves para erradicar la violencia contra las mujeres.

Siguiendo el principio de austeridad, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), proyectó disminuir los recursos del Anexo 13, apartado del PPEF que etiqueta los referentes a la igualdad; sin embargo, la sociedad civil alertó del grave retroceso de esta política.

Ante los reclamos, el 17 de diciembre el secretario de Hacienda, Carlos Manuel Urzúa Macías, dijo en comparecencia en la Cámara de Diputados que en 2018 el Anexo 13 recibió 47 mil 918 millones de pesos (mdp) y para el próximo año tendría 63 mil 29.8 mdp; un incremento real de 27 por ciento.

Si bien los cálculos son correctos, organizaciones especializadas en análisis presupuestario explicaron que también había recortes.

La organización Fundar, Centro de Análisis e Investigación encontró una disminución en los montos de programas manejados por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEyGSR), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

En el documento “Análisis del Paquete Económico 2019”, Fundar detalló que el presupuesto del Programa de Salud Materna, Sexual y Reproductiva, uno de los programas que se transfiere directamente a las entidades federativas, tenía un recorte de 5.89 por ciento respecto del monto aprobado en 2018.

Por otro lado, el aumento del Anexo 13 se concentró en la Secretaría de Bienestar, antes de Desarrollo Social, dependencia a la que se le darían 40 mil millones 231 mdp. La mayor parte de esta cantidad, 37 mil 957 mdp, serían para el programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.

Es decir, se trata de un presupuesto que busca otorgar apoyos económicos, como pensiones, y desaparecer rubros como el Programa de Coinversión Social y el Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas.

Esta tendencia no es nueva; desde que se creó el Anexo de recursos etiquetados éste privilegia los programas sociales, asistencialistas y encaminados a satisfacer las necesidades prácticas de las mujeres, pues casi 40 por ciento de los recursos se concentran en “Desarrollo Social”.

Así lo remarca un estudio del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, que además indica que desde hace 11 años que se creó el presupuesto etiquetado no existen mecanismos que evalúen si estos recursos tuvieron un impacto en la reducción de la brecha de desigualdad entre mujeres y hombres.

El documento del órgano parlamentario, titulado “Gasto Público Federal con Perspectiva de Género 2008-2018”, indica que en 2018 se aprobaron 47 mil 918.4 mdp al Anexo 13, lo que en términos reales significó un incremento de 66.7 por ciento con relación a 2017, pero el rubro que más creció, 80.2 por ciento a tasa real, fue el del Desarrollo Social.

A los recortes respondió el movimiento feminista que, a través de pronunciamientos públicos, reclamó a la actual Legislatura de la Cámara de Diputados, primera con 48.2 por ciento de mujeres, y a la Comisión para la Igualdad de Género, rectificar el PPEF.

Uno de los grandes temas para las organizaciones es la desaparición del Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas (PAIMEF) que se utiliza para que los institutos estatales de las mujeres paguen sueldos del personal, den talleres y compren equipo para atender a esta población. También desaparece el Fondo de Coinversión Social para la Sociedad Civil.

Emma Obrador, integrante de la Asociación Internacional de Mujeres Abrazando México, explicó en entrevista que el Fondo de Coinversión da financiamiento a las organizaciones civiles que atienden, dan asesoría o acompañan a mujeres, tareas que no hace el Estado.

Para la defensora es claro que el gobierno federal podría calificar de innecesario este programa, sin embargo es tan eficiente que cuenta con reglas de operación, los montos se otorgan a través de proyectos como si fueran licitaciones, tiene mecanismos de rendición de cuentas y además sirve para profesionalizar a la sociedad civil.

Estos errores, dicen ella y otras organizaciones, se deben resarcir y no se pueden repetir.

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