Líder de banda ‘hacker’ ‘ganaba’ 100 mdp al mes

Defraudadores. Su grupo, ‘Bandidos Revolutions Team’, infectaba con virus cajeros automáticos y adquiría autos como Ferrari, Lamborghini, Audi y Mercedes Benz.
Bandidos cibernéticos. (Especial | Gráfico: MILENIO)

Rubén Mosso

Elementos de la Agencia de Investigación Criminal, de la Fiscalía General de la República, capturaron en León, Guanajuato, a Héctor Ortiz Solares, El H-1, El Patrón o El Bandido Boss, identificado como el presunto líder de la organización criminal denominada Bandidos Revolutions Team, grupo conformado por hackers que infectaban con malware (virus) el sistema SPEI de bancos para extraer dinero y depositarlo a terceros.

Funcionarios del gobierno federal aclararon que esta organización delictiva no guarda relación con los ataques del año pasado al sistema SPEI, sino que su forma de operar era distinta y venían operando desde hace cinco años.

Al grupo delictivo se le aseguraron 27 automóviles de lujo de varias marcas, entre ellos Ferrari, Mercedes Benz, Audi, McLaren y Lamborghini, los cuales tienen un valor aproximado de entre 14 y 16 millones de pesos.

Revelaron que la captura y aseguramientos se lograron tras ejecutar varias órdenes de cateo de manera simultánea, otorgadas por un juez de control, lo que permitió la captura de cinco personas más.

Indicaron que este grupo criminal es considerado un “cártel” independiente conformado por hackers.

Los funcionarios aseguraron que Ortiz Solares se desenvolvía como operador logístico y jefe del cártel, además de que contaba con un servicio de ocho escoltas, quienes recibían un sueldo aproximado de 100 mil pesos.

De acuerdo con las pesquisas, sus ganancias mensuales, las cuales obtenía de su actividad delictiva, se encontraban entre los 50 y 100 millones de pesos.

Se sabe que pretendía comprar un equipo de futbol de la tercera división de México con los recursos obtenidos de forma ilícita.

LA INVESTIGACIÓN

Explicaron que la captura de los sospechosos se derivó tras el seguimiento de una investigación por parte de los agentes federales, iniciada por una denuncia del banco BBVA Bancomer por el delito de fraude electrónico.

En seguimiento a la indagatoria se identificó al líder y a los integrantes de esta organización delictiva. Los agentes indagaron los movimientos del grupo criminal en fraccionamientos exclusivos a través de coberturas en donde se utilizaron drones para ubicar las residencias en las que operaba este grupo.

El modus operandi de los ahora detenidos consistía en reclutar personas que tuvieran conocimientos en informática para crear malware que les permitiera extraer los recursos de las instituciones bancarias a través del sistema SPEI, lo que hacían a través de depósitos a cuentas de terceros, quienes llevaban a cabo los retiros a cambio del pago de una comisión.

Además, estos individuos buscaban la vulnerabilidad de los sistemas bancarios para seleccionar cajeros automáticos, de los cuales llegaban a extraer de 100 a 200 millones de pesos en un solo evento; las máquinas eran infectados con un virus que les permitía en un día y hora determinada retirar de 30 mil a 60 mil pesos por cajero electrónico.

Otra forma de obtener recursos era a través de la clonación de tarjetas bancarias, así como la realización de fraudes con tarjetas de supermercado con las que compraban electrodomésticos y bebidas alcohólicas para posteriormente ser vendidos a mitad de precio y con ello adquirir inmuebles, vehículos de lujo y equipo técnico especializado para vulnerar sistemas informáticos.

Tras la captura de estas personas, y como resultado de esta acción ministerial, fueron asegurados 27 automóviles de lujo de varias marcas, que se encontraban resguardados en carpas con las condiciones óptimas para que los vehículos no se deterioraran.

También fueron decomisadas dos cuatrimotos, cuatro motocicletas, dos armas de fuego, nueve cajas de plástico con dinero en efectivo con un monto cercano a 20 millones 442 mil 239 pesos en moneda nacional, dosis de droga aún por contabilizar con las características de la mariguana, cocaína y cristal, 15 equipos de cómputo, 29 teléfonos celulares, cuatro dispositivos de almacenamiento USB y discos duros.

También se localizó un uniforme con la leyenda Policía Federal, documentos diversos y un portafolio.

Y ADEMÁS

BODEGAS HASTA CON CUSTODIOS

Algunos de los inmuebles asegurados a los hackers estaban acondicionados como oficinas, puntos de operación, bodegas en donde estaban resguardados los vehículos y además un domicilio que fungía como centro de entretenimiento. La organización contaba con el apoyo de una empresa de seguridad privada que custodiaba las bodegas, en las que también se almacenaban armas, droga, dinero y equipo de cómputo. Esta empresa reclutaba a militares en retiro adiestrados en el manejo de armas de fuego.

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