Sindicato de burócratas amenaza a AMLO por crisis en sector salud

Política

El líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado dijo que acordaron “utilizar toda la fuerza obrera” para exigir sean atendidas sus exigencia y se liberen recursos; aseguran que el ISSSTE está en crisis.
Joel Ayala (centro), secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (Blanca Valadez)

Blanca Valadez

Líderes de 89 organizaciones agremiados en la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) acordaron “utilizar toda la fuerza obrera” para exigir, a través de un documento formal que enviarán al presidente Andrés Manuel López Obrador, la reinstalación inmediata del personal despedido, asimismo, liberar los presupuesto asignados al ISSSTE y a los mismos institutos y hospitales de alta especialidad debido a que “nos encontramos en una situación de crisis, nunca antes vista” que pone poniendo en peligro la vida de las personas.

En el Congreso Nacional Extraordinario, el secretario general del FSTSE, Joel Ayala, dejó en claro que están dispuesto al diálogo permanente con López Obrador, incluso están de su lado para construir conjuntamente el proyecto de nación, pero de continuar por la “vía de la confrontación”, eliminando plazas de médicos, enfermeras, camilleros, personal sustantivo, entonces la clase trabajadora tomarán otras acciones de carácter legal, sin detallar cuáles, para que se conozca la fuerza sindical.

Luis Miguel Victoria Ranfla, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE, detalló que resulta lamentable que ver en los hospitales a “pacientes con suero están en cajas de cartón de los medicamentos por la falta de capacidad e infraestructura.

“Tenemos equipos médicos descompuestos y se carece de lo mínimo como material de curación, para atender a los 13 millones de trabajadores. Esto es reflejo evidente de que estamos en una severa crisis”.

Victoria Ranfla comentó que en los servicios de urgencia, por ejemplo, se demoran más de 10 horas en la atención porque hay uno o dos médicos, sobre todo, en los turnos de la tarde y nocturnos, además, el malestar generalizado se ha traducido hasta en golpes de los pacientes hacia el personal médico que se ha visto afectado por el despido de al menos 3 mil trabajadores llamados de base.

“Contamos con 26 mil enfermeras para atender a 13.3 millones de derechohabientes y, de acuerdo a la OCDE debe de haber más de 120 mil; contamos con 17 mil médicos cuando la OCDE establece como mínimo 43 mil. Es muy claro que nos falta capital humano. Ahora carecemos de alimentos para los pacientes, material de curación, de medicamentos”.

En tanto, Marco Antonio García Ayala, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) explicó que el “congelamiento” por parte de Hacienda por 794 millones 337 mil 423 pesos colocó en una situación de crisis a 26 institutos, hospitales y centros de alta especialidad y, por ello, mucho “médicos y enfermeras están trabajando bajo protesta” porque carecen de insumos, de estudios clínicos y de laboratorios, de medicamentos para prestar una atención adecuada.

Y aunque la situación es diferente en cada unidad médica, la realidad es que ya hay ambulancias paradas por falta de gasolina, aparatos sin uso porque carecen de mantenimiento, diagnósticos incompletos por falta de estudios clínicos y de laboratorio, rezagos en cirugías programadas, mala atención y “no es culpa de los médicos”.

El Programa IMSS-Prospera, ahora llamado IMSS- Bienestar, se quedó sin 14 mil millones de pesos para atender a poblaciones de alta marginación. Las unidades equipadas ambulatorias están paradas, sin gasolina, y el personal dejó de hacer la labor de atender a mujeres embarazadas, niños con grados de desnutrición, ancianos con enfermedades crónicas y degenerativas.

Por su parte, Joel Ayala exigió “la reinstalación inmediata” del persona clave despedido” y se dejará sin efecto la disposición de eliminar, a más tardar a finales de mayo, otro 30 por ciento de trabajadores que hacen guardias y suplencias. Se calcula que en el sector salud se despidieron a 7 mil trabajadores.

También en el Congreso Nacional Extraordinario, los líderes sindicales exigieron a legisladores sacar las mano de la democracia sindical imponiendo nuevos dirigente para dividir a los trabajadores.

AE

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