M+.- El PRI ya sólo vale 10 por ciento. El primer presidente emanado de sus filas, Pascual Ortiz Rubio, obtuvo 93.55 por ciento de los votos en 1929; luego vino Lázaro Cárdenas del Río en 1934, quien fue bendecido en las urnas por 98.19 por ciento del electorado. Y así siguió ganando hasta el año 2000, cuando el panista Vicente Fox Quesada venció al sinaloense Francisco Labastida Ochoa, quien tuvo que conformarse con 36.11 por ciento de los sufragios. Eran otros tiempos, otro México.
La primera vez que el Partido Revolucionario Institucional obtuvo menos del 50 por ciento de los votos para la Cámara de Diputados fue en 1997, cuando alcanzó 39.1 por ciento de las preferencias ciudadanas. Aun así, el PRI de Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como Alito, insiste en que le abran espacio en una alianza opositora que enfrente a la maquinaria de Morena y sus aliados.
El dirigente nacional del tricolor ha reiterado la pertinencia de realizar alianzas electorales rumbo a los comicios de 2027. Ya sea echando mano de las formas más heterodoxas, de bravuconadas o de los mecanismos más sutiles, el senador campechano busca evitar un escenario catastrófico para esa fuerza política que, incluso, lo lleve a perder el registro en algunos estados del país.
¿Qué ofrece el priista? ¿Cuáles son los números reales del PRI para aportar en una alianza? Los datos duros están ahí, en las plataformas digitales del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos estatales electorales: recientemente, el Revolucionario Institucional ha contribuido con votaciones de un dígito en 11 de los 17 estados que renovarán gubernaturas en 2027.
Una revisión de cifras electorales realizada por MILENIO revela que en las últimas elecciones medibles, que pueden arrojar un esbozo de lo que el PRI tiene de votos para ofertar a otros partidos de oposición en alianzas electorales, son los últimos comicios en los 17 estados donde habrá cambio de gobierno el próximo año (15 que se realizaron en 2021 y dos en 2022, Aguascalientes y Quintana Roo), así como las elecciones federales de 2024, donde se renovó la Presidencia de la República, el Senado y la Cámara de Diputados.
Los números fríos dicen que, hace seis años, el PRI aportó un promedio general de 14.6 por ciento de los sufragios en las alianzas que realizó con los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y partidos locales en 14 de 17 gubernaturas, en una coalición denominada, a nivel nacional, Va por México.
En dos estados, fue en solitario y obtuvo porcentajes de un dígito: Chihuahua, con el 7 por ciento de la votación, y Quintana Roo, con el 2.9. La otra entidad fue Querétaro, donde alcanzó el 11.7 por ciento de los votos.
Para los comicios de 2024, en la alianza bautizada Fuerza y Corazón por México, que también formalizó con el PAN y el PRD, el Partido Revolucionario Institucional contribuyó con el 8.7 por ciento de los sufragios en la elección presidencial, específicamente en los 17 estados que renovarán gobiernos el próximo año.
También hace apenas dos años, en el proceso electoral donde se renovó la Cámara de Diputados, el PRI aportó a esa alianza el 9.9 por ciento de la votación, así como el 9.8 de los sufragios en los comicios para la renovación del Senado de la República. En ambos casos, los porcentajes que aportó el PRI fueron en las 17 entidades que irán a las urnas en 2027 para la elección de un nuevo gobernador o gobernadora.
EL DATOPRI, sin mayoría en San Lázaro en 2024
En 2024, el Revolucionario Institucional no obtuvo ninguna curul de mayoría en San Lázaro en 13 de los 17 estados que tendrán cambio de gobierno en 2027: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
¿Y en el Senado? El PRI tiene cinco escaños de mayoría en las 17 entidades que irán a las urnas el próximo año: Colima, Guerrero, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas.
En pocas palabras, el PRI ya sólo vale 10 por ciento… o menos, si nos atenemos a las encuestas que registran la intención de voto para las elecciones de 2027.
Votaciones de un dígito
Todavía hace ocho años otros partidos buscaban al PRI para hacer alianzas electorales, no al revés. La última elección donde otras fuerzas políticas se colgaron de una coalición con ese partido fue en 2018.
En esos comicios, el Revolucionario Institucional fue de la mano con los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y el extinto Nueva Alianza (Panal), en una alianza denominada Todos por México, que tuvo como candidato presidencial al priista José Antonio Meade.
En los siguientes procesos electorales, federales y locales, el PRI no tuvo otra opción que negociar alianzas. Para las elecciones de 2021 y 2022, cuando se disputaron las 17 gubernaturas que estarán en juego el próximo año, el partido que comanda Alito Moreno comenzó a ver su realidad. En algunos estados, su aporte en las alianzas era de porcentajes de un dígito.
¿Ejemplos? En los comicios de 2021, en Baja California, el priismo aportó el 7 por ciento de los sufragios a la alianza Va por Baja California (PAN-PRI-PRD), que impulsó la candidatura de la ex Miss Universo en 1991, Lupita Jones.
En ese mismo año, en Baja California Sur, contribuyó con el 8.15 por ciento de los votos a la alianza Unidos Contigo, que conformó con el PAN y el PRD. En Nayarit, aportó el 8.24 por ciento para la coalición Va por Nayarit. En 2022. En las elecciones en Aguascalientes, aunque la alianza Va por Aguascalientes (PAN-PRI-PRD) ganó la gubernatura, el Revolucionario Institucional entregó cuentas de 7.75 por ciento de los votos emitidos hacia esa coalición.
Los peores números del PRI se dieron en la elección presidencial de 2024. En las 17 entidades que renovarán gubernaturas en 2027, esa fuerza política entregó porcentajes de un dígito en 11 plazas: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí y Tlaxcala.
Solo en Colima y Zacatecas alcanzó votaciones del 13.7 y 15.5 por ciento, respectivamente. Otras entidades donde obtuvo cifras de dos dígitos en la elección donde apoyó a la candidata presidencial panista Xóchitl Gálvez fueron en Guerrero (10.2 por ciento), Nuevo León (11.4 por ciento), Sinaloa (11.4 por ciento) y Sonora (11 por ciento).
En la pepena de alianzas
Alito, como coloquialmente se le conoce al presidente nacional del PRI, ha buscado los reflectores en las últimas semanas en distintos actos políticos para convocar a una ‘gran alianza opositora’ en 2027. Uno de ellos fue reunirse con el expresidente panista Vicente Fox Quesada, quien, como candidato presidencial en 2000, llamó a sacar del poder a las “alimañas, tepocatas y víboras prietas”, o sea a los priistas.
En el evento, en la sede nacional del PRI, se analizó la posibilidad de “sumar fuerzas y trabajar con quienes estén dispuestos a aportar al país".
Moreno Cárdenas también ha protagonizado encontronazos en redes sociales con Jorge Álvarez Máynez, líder de Movimiento Ciudadano (MC), quien pintó su raya en el tema de posibles coaliciones electorales con el PRI de cara a la megaelección del próximo año. “(Alito) no tiene calidad moral ni para convocar a una borrachera”, respondió el ex candidato presidencial emecista a la propuesta del dirigente priista.
Otro episodio fue el guiño de ojo a Grecia Quiroz, presidenta municipal de Uruapan, Michoacán, y lideresa del llamado Movimiento del Sombrero, quien busca contender por la vía independiente al gobierno de ese estado, para que acepte ser la candidata de un ‘gran bloque’ opositor conformado por el PRI, PAN, PRD y MC. El lunes 14 de septiembre, la alcaldesa respondió al llamado del presidente priista: “Seguiremos la vía independiente”.
Si algunas victorias —pírricas— pudiera llevar a la mesa el PRI de Alito para una eventual coalición opositora, es que en la presente década logró aportar cifras mayores a 20 por ciento en las elecciones para las gubernaturas en Campeche, Guerrero, Nuevo León, Sinaloa y Zacatecas. O también que en los comicios para diputados en 2024, aportó entre 12.9 y 18.6 por ciento en esos mismos estados.
Sin embargo, del otro lado de la moneda, apenas cosechó el 4.6 por ciento en entidades como Baja California, 5.2 en Baja California Sur y Quintana Roo, y 6.7 por ciento en Querétaro.
Y hasta ahí, párenle de contar. El peso relativo del PRI por entidad será puesto bajo la lupa y el análisis de sus posibles socios políticos será implacable.
(Fact checking: JRH)
EHR