Para el obispo de la Diócesis de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo, la Procesión del Silencio significa que estábamos de luto porque murió Jesús y nosotros acompañamos a la Santísima Virgen María su madre en su dolor.
No se sacó el “bulto” del Nazareno, que se tiene en una especie de vitrina porque está muy deteriorado y se optó por llevar por las calles a la virgen.
“Esto se trata de acompañar a la virgen en su soledad y las únicas palabras que podemos mencionar son las de un rosario por la muerte del Nazareno. Será el próximo domingo (hoy) cuando vayamos a proclamar la resurrección de Jesucristo”.
Se trata de un ritual de fe cristiana, que se realiza anualmente en diversos lugares del mundo, empieza con un recorrido en silencio, para manifestar dolor y tristeza por la muerte de Cristo. Esta marcha reúne a diferentes hermandades y cofradías el Viernes Santo por la noche y esta costumbre o tradición fue iniciada por los religiosos franciscanos, donde se mezcla lo profano, lo sagrado y sus imágenes salen al exterior de los templos.[OBJECT]
Para la iglesia católica, apostólica y romana, que se encuentra bajo la autoridad del Papa, la Semana Santa reviste una gran importancia debido a que por medio del impacto visual, sus fieles reafirman su religión, consiguiendo tener más persuadidos a los seguidores, al despertar y compartir sus valores morales. Sirve como instrumento de evangelización y comunicación masiva, es representada con personas encapuchadas, que lentamente con pasos cortos imprimen un dramatismo, algunos devotos, efectúan una penitencia al límite, cargando sobre sus hombros ramas con espinas o cruces, descalzos, como muestra de su devoción y auto-sacrificio.
En diferentes países se contemplan procesiones, con una diversidad de imágenes, en honor a sus santos y vírgenes patronales del lugar.
En ciudades como España, destaca una procesión del “Corpus Christi”, que es dedicada al santísimo cuerpo de Cristo, con solemnes cantos, destacando Toledo, Sevilla, Barcelona, Málaga, Córdoba, Valencie y Granada.
Bélgica dedica su marcha a su santo patrono y es llamada “Procesión del Card´or”. En El Salvador y Guatemala es caracterizada por sus alfombras de flores y aserrín.