Viudas, embajadoras de AMLO

Ciudad de México /

La política exterior de México es un desastre no solo por la errática dirección del presidente Andrés Manuel López Obrador, sino también por los nombramientos de embajador o cónsul general de personas que no están calificadas para desempeñar el cargo de tan alta responsabilidad en el exterior.

La mala conducta, la inexperiencia o la falta de capacidad y preparación de un representante de nuestro país perjudica el prestigio de México en el mundo.

Para un embajador profesional, que requiere aprobar exámenes de ingreso y de ascenso desde la categoría de agregado diplomático hasta el rango de embajador durante por lo menos unos 25 años de trabajo diplomático, resulta desalentador el bajo nivel de buena parte de personas nombradas como representantes sin tener la formación requerida ni los méritos profesionales.

Son criticables los compromisos personales del Presidente con gobernadores derrotados políticamente, pero premiados diplomáticamente, como son los casos de las embajadas en España y el consulado en Barcelona, entre otros.  

Los embajadores son la cara de México. Por ello, resulta grave que el Presidente de la República designe como agentes diplomáticos a amigos o simpatizantes carentes del perfil, capacidad y méritos.

Aquí en Sin Ataduras hemos denunciado el abuso de nombramientos políticos de personas con más de 70 años, a la que hemos llamado “gerontocracia diplomática”, mientras que a los diplomáticos de carrera los jubilan a esa edad.

Ahora exponemos en este espacio el caso de distinguidas mujeres que merecen todo el respeto a sus personas y a su propio desempeño profesional, y que en vida de sus cónyuges ellos estuvieron ligados a Andrés Manuel como líder de la oposición y ahora ellas ocupan puestos de embajadoras en América Latina.

Lilia Eugenia Rossbach Suárez, nombrada por AMLO embajadora en Argentina, es intérprete y pasante de sociología. Viuda de José María Pérez Gay, quien hubiera sido designado secretario de Relaciones Exteriores por López Obrador de haber ganado las elecciones de 2006. Su casa en Coyoacán fue escenario de reuniones con simpatizantes y amigos de Andrés Manuel en los tiempos duros de la lucha política.

Martha Susana Peón Sánchez, embajadora de México en Honduras, fue esposa del legendario embajador mexicano en Nicaragua, Gustavo Iruegas Evaristo, durante la Revolución Sandinista y negociador del gobierno salinista con el ejército zapatista. El embajador Iruegas fue designado secretario de Relaciones Exteriores en el “gobierno legítimo” de López Obrador. Murió víctima del cáncer cuando era tratado en La Habana.  

Sin embargo, el nombramiento como embajadora de Susana Iruegas, nacida en Cuba, es ilegal ya que la Ley del Servicio Exterior Mexicano estipula que para ser designado embajador o cónsul general se requiere ser mexicano por nacimiento.

Raquel Serur Smeke, ex embajadora en Ecuador, declarada persona non grata previo al rompimiento de relaciones diplomáticas por el asalto a nuestra embajada en Quito, tiene una destacada trayectoria académica en la UNAM. Viuda del filósofo marxista de origen ecuatoriano, Bolívar Echeverría.

Josefa González Blanco renunció al cargo de secretaria del Medio Ambiente luego de, según dijeron, haber hecho demorar un vuelo comercial, para convertirse en embajadora ante el Reino Unido, donde vivía su hijo. Estuvo casada con el político Agustín Basave. Tiene un criadero de aves tropicales que colinda con el rancho La Chingada en Palenque.

Así es como López Obrador honra la memoria de sus leales amigos. 


  • Agustín Gutiérrez Canet
  • gutierrez.canet@milenio.com
  • Periodista y Embajador de México en retiro. Licenciado en comunicación (U. Iberoamericana). Diplomático de carrera, representó a México como embajador en Rumania (2013-2016), en Finlandia, concurrente en Estonia (2008-2013) y en Irlanda (1995-1996). Fue cónsul general en Hong Kong y en Macao (1991-1995), ministro y jefe de cancillería en España (1989-1991), consejero en Italia (1985-1986) y representante alterno ante la FAO en Roma (1986-1987). En la Secretaría de Relaciones Exteriores fue director general de Comunicación Social (1982- 1985) y subdirector general de Prensa Extranjera (1980-1982). De 2003 a 2005 fue coordinador de Información Internacional en la Presidencia de la República y director del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana (1998-2002). / Escribe todos los jueves su columna Sin ataduras
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