Coahuila no es Puebla

Puebla /

Los resultados electorales de Coahuila sorprendieron pero no necesariamente fueron inesperados.

Que el gobernador Manolo Jiménez iba a meter las manos en la operación política y electoral era algo previsible. Ocurre en prácticamente en todas las entidades donde se celebran elecciones locales y el grupo gobernante conserva el control territorial.

La verdadera sorpresa fue la magnitud de la victoria.

El llamado “carro completo” terminó siendo mucho más amplio de lo que anticiparon incluso algunos de los operadores priistas más optimistas. Y como suele suceder en estos casos, aparecieron de inmediato las interpretaciones apresuradas.

Los priistas hoy pretenden vender la idea de su resurrección nacional e incluso ahora hablan de una supuesta debacle de Morena.

Ni una cosa ni la otra.

Coahuila explica a Coahuila y nada más.

Pretender trasladar automáticamente ese resultado a entidades como Puebla es un error de diagnóstico político. Las diferencias son demasiado grandes para intentar comparar ambos territorios. Coahuila tiene 38 municipios; Puebla, 217. Coahuila elige 16 posiciones legislativas locales; Puebla, 26.

El padrón electoral coahuilense ronda los 2.5 millones de electores; el poblano supera los cinco millones.

Son realidades políticas distintas. Si hay una lección que vale la pena observar rumbo a las elecciones intermedias de 2027 es la del valor de las alianzas electorales entre los partidos políticos.

En Coahuila, el PAN, Movimiento Ciudadano, Partido Verde y PT no lograron superar el 3% que exige la ley para mantener el registro. Es una seria advertencia para quienes creen que su simple existencia les garantiza supervivencia política.

Ese dato debería encender las alertas en más de una dirigencia estatal.

Porque una cosa es sobrevivir en el discurso y otra muy distinta hacerlo en las urnas.

Lo que ocurra en Puebla dependerá de candidatos, estructuras, gobiernos, alianzas y contexto local. No de lo que haya pasado a mil kilómetros de distancia.

Y peor aún. Pensar que el PRI despertó este lunes convertido en la principal fuerza opositora del país, es absurdo.


  • Alberto Rueda
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite