Crónicas Chuchianas

Muros

Chucho Meza

“Noviembre 09 de 1989. Un portavoz del gobierno de la RDA anunció en una conferencia de prensa que las restricciones de viaje para los ciudadanos del este se levantarían de inmediato (…) cuando se le preguntó en la conferencia, este dijo: ‘Esto ocurre, que yo sepa... inmediatamente... sin demora’. Los guardias del paso fronterizo de Bornholmer dejaron pasar a los primeros ciudadanos hacia Berlín Occidental a partir de las 21:20.”(bbc.com)

Por estas fechas conmemoramos un año más de la caída del muro de Berlín. Es interesante analizar las razones de este evento, pues según los hechos, ocurrió como consecuencia de una mala comunicación y una fallida interpretación.

Una de las pifias más recurrentes de gestión es la comunicación ineficiente. El liderazgo organizacional, para ser efectivo y productivo, debe adecuarse al estilo de comprensión de los colaboradores, no por ser menos, sino por ser diferentes. Las estructuras de pensamiento suelen “bloquear” ciertos contenidos por medio de la retención selectiva, y el mensaje llega “pedaceado” al centro de toma de decisión y se ejecuta mal.

En ocasiones, dentro de nuestro esquema de negocios, damos por hecho que nuestros colaboradores comprenden las instrucciones que damos para realizar tal o cual cosa, pues al fin y al cabo “hablamos el mismo idioma, ¿qué no?”. Negativo pareja, negativo. Los juicios, experiencias previas, incluso la formación social o profesional, son aspectos que afectan un mensaje, y es nuestro deber tenerlo en cuenta. Preparación y consideración son las herramientas más convenientes en estos casos.

Hace 30 años, un mal preparado alto funcionario de Alemania Oriental precipitó la caída del Muro y cambió, no solo la historia, sino el destino de dos países.

No permitamos algo así en nuestras organizaciones.

OPINIONES MÁS VISTAS