La esclavitud más denigrante

Ciudad de México /

Al valor de Carlos Loret.

Que en este momento la seguridad pública sea la demanda más sentida de la población, es prueba irrefutable del estrepitoso fracaso del gobernante que va de salida.

Era inevitable ese final si quien debió ser jefe de Estado y portar con dignidad la investidura presidencial se puso un taparrabo deshilachado y mugroso, que dejó al descubierto las vergüenzas del impostor.

La violencia será el tema central en esta campaña electoral, porque es cuestión de vida o muerte para los mexicanos.

La entrega del poder político y económico al crimen organizado en amplias y crecientes zonas del país no tiene precedentes en la historia de México; y el daño que causa es inconmensurable, porque lesiona física y psicológicamente a los huérfanos y demás víctimas de los delitos de sangre; encarece el costo de los bienes y servicios para la población; inhibe el crecimiento económico, la generación de empleos, la inversión y el turismo nacional y extranjero; afecta a millones de educandos e imposibilita sacar de la pobreza a grandes sectores de la población.

Según las cifras oficiales, en 5 años de este gobierno van más de 180 mil asesinados y el número de desaparecidos frisa los 50 mil. Si más de la mitad de esos ausentes en realidad fueron ultimados, tendremos un total de víctimas mortales que supera al día de hoy 200 mil seres humanos.

Para dimensionar la magnitud y el horror de esa tragedia, comparémosla con lo que sucede en un país en guerra, invadido militarmente durante 2 años: me refiero a Ucrania, aplastada por miles de tanques rusos y bajo una lluvia torrencial de misiles que han dejado muerte, desolación y escombros en muchos pueblos y ciudades.

El presidente ucraniano, Zelensky, al dar el parte de guerra, ha informado que durante estos 2 años han muerto 12 mil civiles y 31 mil militares.

Si esa tendencia continúa por 3 años más, al cumplirse 5 de la invasión rusa, en Ucrania habrán muerto 100 mil habitantes (entre civiles y militares) cifra equivalente a menos de la mitad de los sacrificados en México durante los 5 años de este narcogobierno, sin estar invadidos por una potencia extranjera.

En síntesis: el crimen organizado en México es 2 veces más letal que las atrocidades de Putin en Ucrania.

Por eso es impostergable parar la orgía de sangre en nuestra patria; es un deber ético y político de 98 millones de empadronados elegir el 2 de junio un gobierno honesto y capaz que se dé a la formidable tarea de rescatar las zonas del país bajo el imperio de los homicidas, e iniciar el arduo trabajo pacificador que reclama y merece la población nacional.

El 2 de junio los mexicanos tendremos una cita con nuestra conciencia (principalmente las mujeres y los jóvenes, que son abrumadora mayoría) porque la esclavitud más denigrante es la voluntaria.


  • Diego Fernández de Cevallos
  • Abogado y político mexicano, miembro del Partido Acción Nacional, se ha desempeñado como diputado federal, senador de la República y candidato a la Presidencia de México en 1994. / Escribe todos los lunes su columna Sin rodeos
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