Templete

Templete

Editoriales

Que el tiempo corre y el primero de noviembre comienza el proceso electoral, y la presencia de los presidentes nacionales del PAN y PRI en Durango obedece a la negociación que se requiere para analizar si van en alianza o no. El 21 de noviembre es la fecha límite para firmar el convenio formal, pero la realidad es que no les queda de otra.

De acuerdo a encuestas publicadas en plataformas digitales entre el 22 y 23 de septiembre, la marca Morena se encuentra con un 35.9 por ciento de preferencia, le sigue el PAN con 20.2 por ciento y el Revolucionario Institucional con 18.5 por ciento. Es decir, la alianza va o pierden la elección. El dato no es nada nuevo, por cierto, porque todos los "aspirinos", ya saben de estas preferencias.


Que en las encuestas, Jorge Salum lidera a los panistas como posible candidato por partido a Gobernador, con 44.4 por ciento de las preferencias, seguido por Javier Castrellón con 13.7 por ciento. En el caso del PRI, Esteban Villegas se encuentra con 46.8 por ciento de la simpatía, seguido de Leticia Herrera con 31.8 por ciento de la preferencia para ser candidato. En Morena, es José Ramón Enríquez Herrera con 32.5 por ciento y Alejandro González en segundo, con 29.8 por ciento. Llama la atención que en esta medición Marina Vitela, se encuentre con un 13.3 por ciento. Por supuesto, las encuestas en este momento son ociosas y sólo sirven para medir grados de aceptación o simpatía, pero no intención de voto, lo que cada vez permanece más oculto.


Que los laguneros Anavel Fernández y Francisco de Santiago Campos se pusieron bravos, con todo respeto, para con la dirigencia duranguense del PRI y señalaron que hay muchos políticos que no se han conducido por la senda del crecimiento, sino que ingresaron a este complejo mundo por la vía del capricho, "quiero ser" -sin dedicatoria para nadie en especial-. Anavel recordó que ella creció en el priismo desde que pegaba propaganda en paredes y se fue ganando su lugar poco a poco, mientras que "El Tachis", recordó que fue un rebelde siempre, porque se hizo líder juvenil a fuerza de resistir el no, fue por el sí. Ahora, ambos reflexionan que el PRI debe estar atento a la estructura, porque como siempre son los olvidados. Se anticipan tormentas al interior del tricolor.


templete@milenio.com

OPINIONES MÁS VISTAS