Dos mujeres y montajes brillantes

Tras bambalinas

Hugo Hernández

Hugo Hernández
/

El teatro es reflejo de la vida misma, y como tal se alimenta de todas aquellas historias que, reales o ficticias, tienen algo que decir del sentir y del pensar de hombres y mujeres de todos los tiempos.

Empiezo esta reseña con esta idea porque he visto dos montajes maravillosos que retoman, el primero un texto literario, y el segundo un hecho histórico, como materia prima de su puesta en escena, ambas geniales. Y, coincidentemente, ambos escritos y dirigidos por mujeres.

Quienes están a tu lado es el título del primero de estos montajes.

Escrita por Angélica Rogel, a partir del cuento Jacob y el otro, de Juan Carlos Onetti, esta puesta en escena es un ir y venir de la realidad a la ficción, cuyo tema es la amistad, ya sea de los personajes o de los actores que los interpretan.

Responsable también de la dirección escénica, Angélica llena la puesta en escena de detalles que llevan al público a preguntarse: ¿esto es cierto o sólo forma parte de la ficción teatral?

Ella misma explica el objetivo del montaje: “crear un discurso abierto con el espectador, generar un montaje que sea directo y que abrace al público. Hablamos de la amistad y de vivir en un presente constante. Nos pareció pertinente entablar estas líneas de comunicación en tiempos como estos, en los que nos hemos alejado de las personas y vivimos sumergidos en imágenes que provienen de un dispositivo móvil o de la tv. Creemos importante reencontrarnos con el otro y mirarnos a los ojos”.

Esto lo logra apoyada en un equipo creativo de primera: Sergio López Vigueras, quien se encargó del concepto del espacio escénico y de la iluminación, y Roberto Pichardo quien estuvo a cargo del diseño de vestuario.

Y esto al servicio de un trabajo actoral excelente de Fernando Villa y Juan Carlos Medellín. Bravo a estos dos excelentes actores.

Quienes están a tu lado se presenta todos los lunes a las 20 horas, hasta el 27 de junio, en el Teatro La Capilla, en Madrid 13 colonia Del Carmen, Coyoacán.

El segundo montaje es Lo que el viento a Juárez, que evidentemente toma su título de la frase coloquial que todos hemos usado en algún momento.

Escrita y dirigida por Silvia Ortega Vettoretti, esta obra cuenta una noche en la vida de Benito Juárez, en la que debe decidir si ordena o no el fusilamiento de Maximiliano.

Un diálogo con su secretario (personaje imaginario) que opera como su consciencia, lleva a Juárez a una muy interesante reflexión sobre su actuación y sus decisiones.

Contra lo que pudiera suponerse, se trata de una comedia muy ingeniosa, en la que las risas son más que obligadas.

De verdad es un trabajo estupendo en cada uno de sus rubros: escenografía e iluminación (Jorge Kuri Neumann); vestuario (Mario Marín del Río); y diseño sonoro y música original (Pablo Mondragón).

Este círculo virtuoso se cierra con el trabajo actoral de Baltimore Beltrán, como Juárez; y Arturo Reyes y Rubén Cristiani, quienes alternan como el secretario; y Salvador Hurtado, como el cochero y otros pequeños personajes.

Lo que el viento a Juárez se presenta en La gruta del Centro Cultural Helénico, de viernes a domingo.

Bravo a ambas creadoras; excelentes trabajos.

Hugo Hernández


OPINIONES MÁS VISTAS