Cambio y Fuera

T-MEC

Jaime Marín

Después de seis años consecutivos, durante los cuales se ha publicado mi columna de domingo a domingo en Milenio, a partir de hoy se publicará de lunes a lunes acorde a los cambios profundos de innovación editorial que Milenio está implementando para estar acorde con los tiempos actuales. En estos momentos México requiere de medios de comunicación confiables, neutrales y objetivos. Grupo Milenio pone la pauta.

Coincidiendo con estos trascendentales momentos, el T-MEC hace su aparición como el destello luminoso que estábamos buscando al otro extremo del túnel para recuperar nuestra deteriorada economía. Después de tres años de revisiones y ajustes en los acuerdos, finalmente el T-MEC arrancó el 1 de julio reafirmando nuestras expectativas hacia un México mejor.

Este nuevo acuerdo remplaza al (TLCAN) Tratado de Libre Comercio de América del Norte. El nuevo tratado llega en un momento difícil para la economía de los tres países que lo integran. Éste no necesariamente será la solución inmediata para detonar el crecimiento de nuestro país, todo depende de nuestra decidida participación y de cómo se presenten las circunstancias durante y después del covid-19.    

En cierta medida la puesta en marcha del T-MEC es la vitamina que estábamos esperando, no obstante, hay muchos “detalles” que debemos tomar en consideración antes de echar las campanas al vuelo, entre otros: construir certeza, certidumbre y confianza entre los dos sectores estratégicos de México: la IP y el Gobierno Federal. Debemos impulsar con conciencia nacionalista todos nuestros sectores productivos para alcanzar las metas deseadas. Los daños ocasionados por la pandemia nos obligan a realizar esfuerzos supremos para integrarnos a la nueva normalidad, la cual tenemos que asumir para no retrasar nuestro ansiado desarrollo.

Los mexicanos esperamos y deseamos que el T-MEC sea el puntal para nuestra recuperación. Es lamentable que, coincidiendo con este nuevo acuerdo, se ha intensificado en nuestro país una absurda separación que nunca debió de existir entre nosotros. Si reflexionamos objetivamente, concluiremos que unidos lograremos más. Nuestras acciones deben estar regidas por la idea de que somos mexicanos progresistas. Basta de esas consejas absurdas, infundadas y distorsionadas, que nos estamos convirtiendo en otra Venezuela. Reflexionemos solo un poco, cómo podría ser eso posible cuando se acaba de firmar el nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, dos de los países más desarrollados del orbe.

 

Colofón

Es conveniente que reflexionemos acerca de los asuntos que por el momento nos separan. Hagamos un esfuerzo compartido para integrarnos y aprovechar esta oportunidad. El T-MEC ya está aquí, aprovechémoslo, al final de cuentas todos los mexicanos saldremos beneficiados, si cada uno de nosotros actuamos inteligente e integradamente en el sector en el que nos desempeñamos. Unidos ganamos más.

Por tu propio bien, QUÉDATE EN CASA hasta que el semáforo cambie a Naranja. 


jaimemarinsr@jmarin.com

OPINIONES MÁS VISTAS