Xochicles y encapuchados

Ciudad de México /

O sea, cómo estará la cosa que los personajes de dudosa procedencia que interceptaron a Claudia Sheinbaum en Motozintla, para hacerle quién sabe qué reclamos y que casi ni se veían impostados, se pusieron capuchas no para intimidar sino por la penita que les daba llevar el micrófono de Latinus. Y no es para menos, a mi también me daría pena penita pena lo de Latinus, que es de Robertico Madrazo, ahí donde Loret arma sus montajes, Brozo el Trujillo derechoso se convierte en Pedro efriz y la dotora Denisse Dresser ejerce su derecho a propagar misoginia, clasismo, racismo y reguetonismo seudo intelecuál.

Se ve que las propuestas escénicas de Latinus deben incluir encapuchados para que a su narrativa no le falta aristotelismo.

En una de esas debajo de esos capuchones estaban mi Tatankita Córdova, Kike Krauze que fue a declarar a esos rebeldes como los nuevos Lucio Cabañas y el Huero Castañeda haciendo coreografías al ritmo de “Go negative, native!!!”.

Los que tendrían que andar encapuchados son los gobers preciosos del panismo en tachas que, según se reveló en La Jornada, llegaron a un acuerdo democrático y nada faccioso que seguramente va a ser avalado por el INE, para hacer todo lo necesario para que su candidata del huipil triunfe en sus entidades. Más o menos lo que hizo Vicente Vox cuando metió sus Manotas al proceso electoral del 2006 que, mientras atracaba en despoblado y hacía triquiñuelas con las tepocatas y víboras prietas que prometió combatir, hizo apoyó al expresichente Jelipillo para que pudiera poner a su narcoamigui García Luna Productions en la nómina.

El problema ahí es la propia candidata X que ahora se volvió a convertir en #Xochicles en todo su esplendor y en un acto público se sacó el chicle no para depositarlo autoritariamente debajo de la mesa o embarrarlo en una pared, sino para depositarlo en la mano de una de sus asistentes que con mucho asco lo recibió. Está bien que doña Bertha Gálvez quiera llegar al chiclocentro del sabor electoral, pero no exagere. Gudalúmpen Loaeza dirá que ese chicle es símbolo de buen gusto y de gente muy fifirisnais.

Es bonito que, en homenaje a Xóchitl, la oposición trate de pegar su chicle buscando impedir que a mi Santi Taboda se le relacione con el Cartel Inmobiliario del PAN cuando huele a Cartel Inmobiliario y grazna como Cartel Inmobiliario del PAN. No me los descontextualicen, es lo que es.

La fanaticada prianista quiere morir de Taboada habiendo tanta agua.


  • Jairo Calixto Albarrán
  • jairo.calixto@milenio.com
  • Periodista producto de un extraño experimento cultural-social-educativo marxista, rockero, populachero, libresco y televisionudo / Escribe de lunes a viernes su columna "Política cero"
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