Parece cierta que la elección de 25 diputadas (os) al Congreso de Coahuila dentro de dos semanas (el domingo 7 de junio) no levanta el interés entre el potencial padrón electoral.
Salvo en las redes sociales, o en los grupos cerrados de cada candidatura, o en sus familias, o en la prensa –cargada casi siempre al mismo lado- y en las reuniones de proselitismo de quienes compiten, en el resto de la sociedad, lo puedo asegurar, están ignorando a los partidos políticos.
¿Cansados? ¿Decepcionados? ¿Hartos? Los factores son diversos.
Partiría yo desde el desconocimiento casi total de esas candidaturas. A no ser porque algunas llevan años viviendo de la ubre legislativa y por lo tanto la pasan bastante bien, la mayoría, este año, son desconocidas.
¿Alguien sabe de dónde sale, qué ha hecho y quién es Ximena Villarreal, candidata del PRI en el distrito 8?
Me tocó escucharla en una entrevista en Radio Fórmula, y lo único que me llamó la atención de lo que dijo es que su partido ¡es de derecha! (¿Será porque así se muestran los, les llama la prensa, ‘primeros priístas de Coahuila y Torreón, Manolo Salinas y Román Alberto?
¿Alguien sabe de dónde sale, qué ha hecho y quién es Thalía Peñaloza, del PAN, candidata en el distrito 9? ¿Y Abraham Rebollar en el distrito 10, como Claudia Álvarez en el 11?
¿Alguien sabe de dónde sale, qué ha hecho y quién es Omar Puentes, que participa por Movimiento Ciudadano en el distrito 8?
Esta semana platiqué con varias personas en edad de votar y les pregunté sobre las elecciones y les cité estos nombres de las y los abanderados este 2026.
No sabían que pronto hay que votar y, aún menos, nada de dichos(as) aspirantes arriba mencionados. Tampoco conocen a Luis Ortiz Zorrilla y Fernando Hernández, de la alianza Morena - Partido del Trabajo en los distritos 8 y 11.
Ningún partido se salva de haber postulado a, con el respeto que merecen, desde luego, a personajes que la gente jamás había escuchado de ellas y ellos ni en lo mínimo.
¿Cuál es o podría ser la causa? ¿Culpa de sus partidos y sus dirigencias? ¿O es la prensa –cargada casi siempre al mismo lado-?
Que conste que el periodismo me ha permitido, por más de cuatro décadas, observar y medir la conducta y comportamiento político partidista, de sus “líderes”, de sus legisladores (as) locales y federales, y es muy extraño que alguien se salve de la generalización, excepción hecha del ex diputado federal por Acción Nacional, Carlos Bracho González, bien recordado por su decencia y conducta política.
Se le valora, incluso, en los medios de comunicación y en los mentideros laguneros, más allá de los colores azul y blanco de su militancia.
Ahora, la frivolidad en los partidos que buscan ganar, pone en entredicho no la elección sino la calidad, seriedad e importancia de ser legislador(a).
El juniorismo cabalga y fuerte, el autoritarismo partidista va a la par. Sin embargo, lo peor es que desde que ambas características son el rostro de todas las agrupaciones contendientes, la desideologización está derrotando los principios, el ideario, la filosofía del PAN, PRI, Morena, Verde, Movimiento Ciudadano, que son los “fuertes”.
El caso de la Unidad Democrática de Coahuila es patético, y ni qué decir del “nuevo partido de izquierda” estatal Nuevas Ideas (made in Palacio de Gobierno).
Escucho, leo, analizo las declaraciones de las y los candidatos, veo el “abandono” –dice la prensa, cargada casi siempre al mismo lado- de militantes de un lado que $e brincan al otro lado y sin rubor se ponen la cami$eta del odiado partido rival; o me tengo que chutar a “conocidos” integrantes de las cúpulas de esos partidos que vienen de la Ciudad de México y creen que en la Laguna de Coahuila somos de plano muuyyy provincianos para tragarnos sus mentiras, demagogia y cinismo.
Para el resto de las candidaturas del PAN, del PRI – UDC- de Morena – PT, de Movimiento Ciudadano, mis interlocutores sí los mentaron.
Porque ya van a terminar, declaran, sus “intensas” jornadas de proselitismo, hasta hoy viernes 22 de mayo solo lanzan críticas al gobierno federal morenista, y alaban y bla bla bla que en Coahuila el elector debe votar por el blindaje y la seguridad para evitar la inseguridad y la violencia. Perfecto.
Ojalá acepten, reconozcan, se comprometan y elaboren una agenda para que esa seguridad que tanto se presume, alcance a las mujeres, a la juventud y a la niñez, víctimas de la violencia intrafamiliar y de la venta y consumo de drogas sin freno.
Que haya una comisión que investigue lo relacionado al uso y destino de los millonarios recursos del fracaso del malogrado Metrobús. ¿O seguirá la impunidad?
A los laguneros, los elementos policiacos municipales y estatales les infunden temor, miedo.
Y, formular planteamientos serios y viables para solucionar el gravísimo problema de falta de agua en la ciudad y la eterna ausencia de drenaje pluvial.