Opinión

El Showman

Luis Lozada León

La soberbia son los sentimientos de superioridad frente a los demás, que provocan un trato distante o despreciativo hacia ellos. Un acto de soberbia es el que mostró el Presidente al negarse a atender, personalmente, a los integrantes de La Caminata por la Paz.

En marcha multitudinaria, le reclamaron al Presidente: “Yo apoyé a López Obrador, le di mi voto y marchamos con él cuando le robaban la presidencia; creíamos que tendríamos un mejor presidente, pero ahora venimos a pedirle ayuda y nos acusa de hacer un show”.

Consternados, la familia LeBarón, junto con diversas organizaciones, tuvieron que escuchar a los acarreados de Morena cómo los insultaban al puro estilo de los AMLOvers o pejezombis, en pleno corazón de la CDMX.

Y a Andrés Manuel López Obrador le enoja que Sicilia lo bese, o trate de besarlo, lo cual manifiesta su hombría mal entendida.

Como decían mis tías “No hay peor ciego, que el que no quiere ver” y el Presidente parece no dimensionar la gravedad de la situación de inseguridad del país, y pareciese que a las víctimas de los delitos deben de ofrecer la otra mejilla, como que no es posible cuando se está desaparecido o en el camposanto.

Descalificó las manifestaciones ciudadanas, le reclamaban “nosotros también somos de izquierda” “nosotros votamos por usted”; pareciese que una vez conquistada la silla presidencial, todo lo que no esté acorde a él, no existe, es oposición, y llega al extremo de acusarlos de conservadores, una postura altamente maniquea.

El número de homicidios ha aumentado en el primer año de este sexenio, la impunidad sigue inamovible, la corrupción sólo se combate de palabra desde el púlpito presidencial, sin ningún plan viable, sin acciones concretas por sencillas que estas fueran, esto es lo que reclama la ciudadanía, y él contesta simplemente que no va a ser parte o comparsa del show mediático; “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”, como solía decir el mayor propagandista nazi, Joseph Goebbels.

Pero el verdadero Showman es aquel que rifa un avión presidencial, que no es suyo, que es invendible, en cachitos de lotería de a 500 pesos cada uno, convirtiendo al país en un hazmerreir continuo, siendo esto un enorme distractor.

Mostrar, exhibir, presentar, indicar, manifestar, todos estos adjetivos son los que se montan en las mañaneras, que traducido al buen español, es un verdadero show, y él es el hombre que dirige este circo de tres pistas, donde Monreal es el equilibrista, Alfonso Durazo es el aburrido clown, Noroñas el que escupe fuego y el león viejo nuestro ínclito Porfirio Muñoz Ledo. 

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