Catarata

De nuevo, el acento a la seguridad

Luis Petersen Farah

A mediados de los setenta, la opinión pública mexicana tuvo que aprender terminología económica a marchas forzadas. Primero, el significado de devaluación después de tantos años en que el dólar había permanecido en 12.50. Luego, el término inflación, que sería el azote de las familias que preferían comprar hoy para no esperarse a que mañana ya no les alcanzara. Por último, la palabra crisis...

Hace diez años, hacia finales de 2009, otro conjunto de términos invadió aquí nuestro vocabulario cotidiano, con mucho más dolor y más miedo. Son las palabras infiltración, pruebas de control y confianza, coordinación, intervención, levantones, ley de plata o plomo, reclutamiento, halcones, balaceras, fuego cruzado, crimen organizado, cuernos de chivo, fosas clandestinas, topetones, embolsados, colgados, calcinados y desaparecidos, entre muchas otras. La gente manejaba espejeando y se cuidaba de no estar en el lugar y el momento equivocado.

Aunque en el estado muchos se preocupan hoy por la recesión técnica, el desempleo y la inversión, los miedos más hondos de los habitantes vuelven a situarse alrededor del tema de la seguridad.

El vocabulario básico es el mismo que en 2009, tal vez con algunos “neologismos” como Guardia Nacional o como Fiscalía Autónoma. Pero ante todo, las exigencias no han cambiado.

Las reuniones diarias de seguridad siguen siendo absolutamente necesarias. Su correcto funcionamiento debe ser una muestra de que hay coordinación efectiva entre todos: Ejército y fuerzas federales, Secretaría General de Gobierno y Secretaría de Seguridad (con Fuerza Civil y penales), Fiscalía (con investigación, integración, aprehensión y puesta a disposición del juez por parte del Ministerio Público y Policía Ministerial), y municipios con sus policías y jueces cívicos.

Porque si algo aprendimos hace una década es que, o están todos presentes y trabajando para lo mismo, o la cosa no funciona: hablando de seguridad, politizar es sinónimo de perder.

luis.petersen@milenio.com

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