15 de mayo y nuestra tarea educativa

  • Columna de Luis Sánchez Pérez
  • Luis Sánchez Pérez

Jalisco /

Desde 1918, México ha celebrado el Día del Maestro cada 15 de mayo, una fecha dedicada a honrar la labor invaluable de quienes guían y forman a las generaciones futuras. Los legisladores Benito Ramírez y Enrique Viesca presentaron un proyecto en septiembre de 1917 para establecer esta celebración. En su propuesta, enfatizaron la injusticia que enfrentan los maestros y la necesidad de dignificar su labor.

La realidad que viven los maestros en nuestro país está marcada por diversos desafíos que obstaculizan su desempeño y afectan la calidad de la educación. Entre los más preocupantes encontramos la precariedad laboral, con un 40% de docentes trabajando con contratos temporales y solo un 30% con acceso a prestaciones sociales. Un estudio del El Economista reveló estas cifras alarmantes. A esto se suma la falta de recursos en las escuelas públicas, donde el 60% carece de internet y el 80% no tiene biblioteca. El INEGI, en sus estadísticas de 2023, confirma este panorama que limita las posibilidades de aprendizaje de los estudiantes y dificulta la implementación de metodologías innovadoras.

La violencia en las escuelas también es un problema alarmante, según datos de El Universal, 70% de los maestros ha sido víctima de algún tipo de agresión en su lugar de trabajo, creando un ambiente hostil que atenta contra la seguridad y el bienestar de toda la comunidad educativa. La desigualdad educativa es otra realidad que lastra el sistema educativo mexicano. El 20% de los estudiantes más pobres tiene un rendimiento académico 50% menor que el 20% más rico, perpetuando las brechas sociales y limitando las oportunidades de desarrollo para los sectores más desfavorecidos. Innovec, asociación civil, expone estas cifras alarmantes.

Ante este panorama es necesario un llamado urgente a la acción para fortalecer la profesión docente y mejorar la calidad de la educación. Se requieren medidas concretas que aborden los retos mencionados y crear un entorno más favorable para el desarrollo profesional de los maestros y el aprendizaje de los estudiantes.

Siete apuntes para todos, todos, actuar en la tarea educativa en este 2024. Uno. Invertir en infraestructura y recursos educativos. Dotar a las escuelas públicas de internet, bibliotecas, tecnología adecuada y materiales didácticos de calidad. Dos. Implementar estrategias para prevenir y atender la violencia escolar. Crear ambientes seguros y fomentar la convivencia pacífica en las escuelas. Tres. Revisar y ajustar la reforma educativa. Evaluar los aciertos y desaciertos de la reforma para realizar los ajustes necesarios que beneficien a la educación en su conjunto. Cuatro. Reducir la carga de trabajo de los maestros. Liberar a los docentes de tareas administrativas y burocráticas para que puedan dedicar más tiempo a la preparación de clases, la atención individualizada a los estudiantes y su propio desarrollo profesional. Cinco. Promover el reconocimiento social de la profesión docente. Valorar y reconocer la labor fundamental que realizan los maestros en la sociedad, un mayor reconocimiento social contribuiría a motivar a las nuevas generaciones a elegir esta noble profesión. Seis. Brindar oportunidades de formación continua a los maestros. Implementar programas de actualización y capacitación que permita estar a la vanguardia de las nuevas metodologías de enseñanza y las demandas del mundo actual. Siete. Implementar políticas públicas que garanticen la igualdad de oportunidades en la educación. Asegurar que todos los niños y niñas, independientemente de su origen socioeconómico, tengan acceso a una educación de calidad.

En este Día del Maestro, es importante reconocer los retos que enfrentamos los docentes, pero también las esperanzas y posibilidades de cambio. Es necesario trabajar en conjunto de manera transversal gobierno y sociedad civil, para fortalecer la educación y brindar a nosotros los maestros las condiciones necesarias para desempeñar la labor con dignidad y profesionalismo. Solo así podremos construir un futuro mejor para nuestras estudiantes y nuestros estudiantes en nuestra nación. Como mencionó Paulo Freire, "enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción". ¡Gracias, muchas gracias, a todas las maestras y maestros que siguen presente en mi proceso educativo y me siguen contagiando por el gusto de ser maestro!

Nos leemos la siguiente semana, y recuerda luchar, luchar siempre, pero siempre luchar desde espacios más informados que construyen realidades menos desiguales y pacíficas.


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