Un problema complejo que exige soluciones urgentes: sequía en México

  • Columna de Luis Sánchez Pérez
  • Luis Sánchez Pérez

Jalisco /

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, conmemorado el 17 de junio, nos invita a reflexionar sobre la seria amenaza que representan estos fenómenos para nuestro planeta, especialmente en las zonas áridas y semiáridas. En México, esta problemática es especialmente preocupante, ya que más del 70% de nuestro territorio se encuentra en estas condiciones.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha reportado que México enfrenta un severo estrés hídrico en dos tercios de su territorio, especialmente en estados como Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León y Zacatecas. La escasez de agua ha provocado sequías recurrentes con impactos devastadores en sectores como la agricultura, la ganadería y el abastecimiento de agua para consumo humano (https://www.gob.mx/semarnat/articulos/dia-mundial-de-lucha-contra-la-desertificacion-y-la-sequia-305403?idiom=es).

Solo seis de las 210 presas del país se encuentran a su máximo nivel, mientras que más de la mitad (116) no alcanzan ni el 50% de su capacidad, según el último reporte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Las presas más afectadas se ubican principalmente en las regiones centro y norte de México, donde la sequía ha golpeado con mayor severidad. El Sistema Cutzamala, que abastece de agua a la zona central del país, incluyendo la Ciudad de México, se encuentra en una situación crítica, con un almacenamiento útil de apenas el 38.7% de su capacidad total ( https://www.ngenespanol.com/ecologia/cual-es-la-situacion-actual-del-agua-en-mexico/).

Las consecuencias de la sequía son ya palpables. Las zonas rurales son las más afectadas, con agricultores que ven sus cosechas perdidas y ganadas que muere por falta de agua. En las ciudades, el racionamiento del agua es cada vez más frecuente, lo que genera incertidumbre y malestar entre la población.

Por otro lado, se estima que alrededor del 30% del territorio nacional se encuentra en proceso de desertificación, amenazando la biodiversidad, la productividad del suelo y la seguridad alimentaria. Las consecuencias de la sequía y la desertificación en México son graves, incluyendo la disminución de la producción agrícola y ganadera, la inseguridad alimentaria, el desplazamiento de comunidades y la degradación ambiental. Para abordar esta problemática, es crucial la colaboración entre el gobierno, empresas, sociedad civil y comunidades locales. Se deben implementar estrategias integrales que promuevan la gestión sostenible del agua y la tierra, la inversión en tecnologías innovadoras y la participación activa de la población.

A nivel individual, todos podemos contribuir a la lucha contra la sequía y la desertificación en México. Reducir el consumo de agua, ahorrar energía y plantar árboles son acciones cotidianas que pueden marcar la diferencia en la conservación de nuestros recursos naturales y en la mitigación de estos problemas ambientales.

¡Tomemos acción ahora por un futuro sostenible en México! Nos leemos la siguiente semana y recuerda luchar, luchar siempre, pero siempre luchar desde espacios más informados que construyen realidades menos desiguales y pacíficas. Nos leemos la siguiente semana y recuerda luchar, luchar siempre, pero siempre luchar desde espacios más informados que construyen realidades menos desiguales y pacíficas.


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