Ten cuidado con estas conocidas posturas

Ciudad de México /

Como bien sabemos posturas invertidas como Sirsasana, el controvertido Parado de cabeza, son posiciones con las que hay que tener cuidado para evitar lesiones en las cervicales. Pero hay otras asanas frecuentemente utilizadas en las clases de yoga, con las que hay que tener también cautela.

Para empezar hablemos de Sarvangasana, La Vela, una postura que el maestro B.K.S. Iyengar consideraba como “una de las grandes bendiciones que nos dejaron los sabios”. Sarvangasana drena el fluido linfático acumulado en las piernas y la región superior del cuerpo, pero también es una postura inestable e inusual para el cuerpo humano. Es necesario alejar los hombros de las orejas, sostener el peso en los hombros y activar el core —la musculatura central del cuerpo—, para evitar que la columna se comprima; con la guía de un maestro calificado, La Vela favorece el sistema endocrino, aporta sensación de calma y mantiene al cuerpo joven. Como contra postura para relajar los músculos y articulaciones involucrados, se puede hacer después la posición del Pez.

Ustrasana, la postura del Camello, como explica Mandy Ingber, autora de Yogalosofía para la Fuerza Interna, “alivia todo, desde la fatiga hasta la ansiedad y las dolencias respiratorias”.

ilustración: Moisés Butze

Lo cierto es que al ser una flexión profunda de espalda puede acabar en una lesión de cuello o de la zona lumbar. Es por esto que hay que evitarla si se tiene algún problema previo en estas áreas, o realizar un buen calentamiento previo de la columna antes de armarla. Como contra postura realiza la pose del Niño.

Por último Supta Virasana, El Héroe Reclinado, es una postura avanzada, que abre las caderas y estira profundamente los músculos del psoas y de las piernas, con lo que puede ser de mucha ayuda para el dolor de ciática, pero las personas que sufren lesiones en rodillas y tobillos deben evitarla, así como los principiantes que no están habituados a un estiramiento tan intenso. Opta mejor por la postura sin reclinarse colocando un cojín para sentarte y una manta debajo de los tobillos. La contra postura es el Perro mirando abajo. Lo importante es aprender a distinguir la diferencia sutil entre dolor e incomodidad para, sin violentarnos, poder trascender límites de nuestro propio cuerpo.

Si quieres saber más sobre cómo cuidarte en tu práctica yoga, acompáñame el próximo viernes 1 de marzo a las 18 horas en la FIL del Palacio de Minería, donde estaré hablando de esto y mucho más junto con la maestra Ann Moxey, en la presentación de mi libro Yoga en tiempos de redes sociales. ¡Allá nos vemos! 

(Con información de huffpost.com, timesofindia.indiatimes.com y posturayoga.com)

  • Marién Estrada
  • marienestradari@gmail.com
  • Columnista en La Afición desde 2015. Especialista en yoga. Egresada de la Licenciatura en Comunicación con subsistema en Periodismo en la Universidad Iberoamericana.
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