¿Desempleo por gusto?

Monterrey /

El primer ministro francés dijo ayer que “trabajar debe generar más ganancias que no hacerlo”. Evidentemente se trata de un llamado a no permitir que las ayudas gubernamentales se conviertan en un incentivo para no integrarse al mercado laboral. Esa situación de una minoría de quienes reciben apoyo por desempleo se gestó, principalmente, debido a apoyos extras que fueron armados por los gobiernos locales; pero ese factor ya se contrarrestó por la vía de reformas. Lo que permite adivinar, en las palabras del premier francés, una intención de generar apoyo de parte de determinados grupos sociales: los franceses que por sus ingresos no son sujetos de ayuda, pero que también por sus ingresos viven en condiciones económicas difíciles.

Esta apuesta por apelar, así sea de forma velada, al rechazo a la ayuda para quienes más lo requieren, no es nueva. De hecho, fue el factor determinante para que hace unos diez años en Suiza se votara en contra de la iniciativa de un ingreso mínimo vital.

Un afiche resultó esencial para transmitir el mensaje de los partidarios del “No” en el referéndum a la ley que permitiría que todos, absolutamente todos los suizos, recibieran un ingreso básico que propiciara emparejar un poco el piso en un país en el que el costo de la vida resulta verdaderamente alto.

En la imagen en cuestión, un individuo desaliñado, vestido apenas con su ropa interior, con cerveza en mano, ve cómodamente un partido en la televisión. La leyenda que acompañaba la imagen increpaba al votante preguntando si era hacia esa persona a donde quería dirigir sus impuestos. Evidentemente, una figura así fue rechazada por la ética protestante suiza, que cree fervientemente en la importancia de ganarse el pan con el sudor de la frente.

Pero cuando damos por sentado que si alguien no trabaja es porque no quiere, perdemos de vista una serie de razones subyacentes: obligaciones de cuidado, incapacidad de transporte, falta de capacitación, brecha digital. La universalidad de las políticas públicas se enfrenta en permanencia con la especificidad de cada ciudadano. Encontrar soluciones a medida es una ruta que todavía debemos recorrer.


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.