Atoyac y rellenos, en el abandono

  • Nada personal
  • Pablo Ruiz Meza

Pablo Ruiz Meza
Puebla /

El tema de los rellenos sanitarios pasó de ser un caso de agotamiento de vida útil y capacidad rebasada, a uno de abandono con el consiguiente daño al medio ambiente y a la salud de la población.

Falta mucha atención de las autoridades ambientales locales y federales. Algo ocurre porque el desdén por la situación de los rellenos sanitarios en las regiones del estado ya raya en lo absurdo.

Casos como el centro captador de desechos sólidos como Chiltepeque; la visión y atención de las autoridades municipales como el de Puebla con su Cabildo, así como las estatales, se reducen a temas de negocio por los “ahorros” y los términos de las concesiones.

Para los gobiernos, los temas de salud y daños al medio ambiente son secundarios.

En Tehuacán, por ejemplo, irresponsablemente los gobiernos municipales lo llevaron al extremo hasta que se hizo crisis, y fue la población la que obligó la intervención de la Profepa para la clausura, porque solo eso hace la dependencia federal que carece de personal y presupuesto suficiente.

Fueron los habitantes de Santa María Coapan, junta auxiliar de Tehuacán, quienes con protestas callejeras y bloqueos a los accesos del relleno sanitario se hicieron escuchar sobre lo altamente contaminante y perjudicial que era ese depósito de basura.

Pero los gobiernos tapan un hoyo y abren otro; ahora el problema lo trasladan a Chalchicomula de Sesma donde llegan los residuos de Tehuacán a un relleno que también ha agotado su vida útil y capacidad.

Es tal la crisis del traslado y manejo de la basura en Chalchicomula de Sesma, que pobladores se organizan para realizar una marcha pacífica contra la decisión del alcalde de Movimiento Ciudadano, Uruviel González, de recibir la basura a cambio de un pago que nadie sabe en qué se utiliza.

 El relleno sanitario de Ciudad Serdán estaba proyectado para 20 años de funcionamiento; ha rebasado su tiempo de uso y capacidad con sus 21 años de operaciones. 

La capacidad diaria del relleno es de casi 10 toneladas, pero recibe 220 cada día desde Tehuacán, por un pago mensual de 420 mil pesos mensuales al ayuntamiento.

El relleno de Ciudad Serdán carece de red de lixiviados, tratamiento, recubrimiento de tierra, no es monitoreado y se ha convertido en un riesgo ambiental y de salud para la población.

pablo.ruiz@milenio.com


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR