Libertad condicionada para Brenda

Ciudad de México /

Una cosa es discutir los temas de la justicia en abstracto y desde las esferas elevadas y otra muy distinta es hacerlo mirando directamente a los casos que provocan injusticia contra las personas.

El caso de Brenda Quevedo Cruz ayuda a poner en perspectiva los temas que importan. Entre miles de personas, ella ha sido víctima de la demagogia punitiva que domina la cultura penal de nuestro país. Lleva 17 años privada de la libertad sin que haya conseguido que los jueces le entreguen una sentencia en primera instancia.

Desde hace tres lustros ha sido víctima de la prisión preventiva oficiosa, tan defendida en estos tiempos. Pesan sobre ella acusaciones improbables por secuestro y delincuencia organizada. Supuestamente participó en el plagio de Hugo Alberto León Miranda, hijo de la señora Isabel Miranda de Wallace.

El viernes pasado el magistrado Jorge Vázquez Aguilera imprimió un vuelco sorpresivo para su caso. Asumiendo como propias las recomendaciones del grupo de trabajo de la ONU para detenciones arbitrarias, ordenó que se modifique la injusta reclusión de Brenda dentro del Cefereso de alta seguridad de Morelos.

Ahora el juez responsable debe garantizar la continuación de su proceso en libertad.

Esta mujer ha sufrido tortura dentro de los penales mexicanos. La primera ocurrió en Santiaguito y la segunda en Islas Marías, extinto centro de detención donde, a pesar de que no se había dictado culpabilidad, fue enviada de manera arbitraria en 2010. El dato es relevante porque a ese siniestro lugar únicamente eran enviadas personas sentenciadas.

Argumenta el magistrado Vázquez Aguilera que los 15 años de encierro en las prisiones mexicanas se han convertido en una condena injustificada para alguien que debería gozar del principio de presunción de inocencia.

El sábado pasado se celebró la audiencia que debía permitir a Brenda salir del Cefereso. Sin embargo, el Ministerio Público adscrito a la FGR decidió no presentarse. Con ello se dilató otra vez —muy probablemente de manera intencional— la impartición de justicia.

Zoom: Este lunes va a llevarse de nuevo la audiencia que podría entregarle a esta mujer un pedazo de la justicia negada. Cabe que salga utilizando un brazalete electrónico o que se le dicte arraigo domiciliario. Cualquier cosa será mejor que la tortura de permanecer tras las rejas por un crimen que ciertamente no cometió.

  • Ricardo Raphael
  • Es columnista en el Milenio Diario, y otros medios nacionales e internacionales, Es autor, entre otros textos, de la novela Hijo de la Guerra, de los ensayos La institución ciudadana y Mirreynato, de la biografía periodística Los Socios de Elba Esther, de la crónica de viaje El Otro México y del manual de investigación Periodismo Urgente. / Escribe todos los lunes, jueves y sábado su columna Política zoom
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